S?bado, 21 de abril de 2007
Editorial desde Israel Bernardo Ptasevich 28/12/2006

Termina el a?o 2006 y comienza el 2007, algo que para el juda?smo no tiene mucha importancia. Sin embargo quienes vivimos en la di?spora acostumbramos evaluar en estos momentos como fue el ultimo periodo y pensar en lo que queremos para el siguiente. Es dif?cil hacer un balance justo y mucho m?s dif?cil un balance racional, cuando est?n en juego tantas emociones del ser humano. Sentimos bronca por las injusticias, impotencia por no poder solucionar cosas que afectan nuestras vidas, incertidumbre si no vemos un camino para recorrer que contenga al menos algunas certezas, satisfacciones por algunos logros personales o comunitarios, felicidad por los momentos compartidos con la familia y los amigos. Todo ello hace una mezcla de sensaciones que es dif?cil de absorber o resumir, como el agua y el aceite, todas ellas se mezclan pero no se juntan jam?s. El pasado no tiene remedio pero se pueden hacer cosas para cambiar el futuro, ese que representa lo que nos resta por vivir, ese espacio de tiempo donde estar?n o no los caminos a recorrer en todos los ?mbitos de la vida. Sin embargo no es solo nuestra responsabilidad ni esta solamente en nuestras manos su construcci?n. Las personas formamos parte de comunidades, de ciudades, pa?ses, continentes, razas o religiones y tenemos dentro de esos grupos convicciones que nos han ense?ado desde que nacimos. ?Quien puede culparnos por lo que creemos?, sobre todo si somos sinceros con nuestros sentimientos y si nuestras creencias no hacen mal a los dem?s. El futuro, ese que no es tan abstracto como parece, se nutre de los hechos y decisiones de muchas personas, generalmente con poder. Cada uno de nosotros solo podemos aportar un granito de arena de esa gran playa. Sin embargo ser indiferente, preocuparse solo por las peque?as cosas personales sin mirar a nuestro alrededor, har?a que no integremos este mundo en el que nos toco vivir. Deseo que para el 2007, todos los ciudadanos del mundo, los ciudadanos de mi pa?s, de mi ciudad y de mi comunidad, hagan los m?ximos esfuerzos por encontrar caminos que puedan hacer feliz a nuestras familias, y sobre todo a nuestros hijos. Los deseos no son realidades. Sabemos las dificultades que existen y sabemos de donde vienen. Hay gente que se siente iluminada por los m?s diversos dioses o por poderes sobrenaturales, que lamentablemente quieren terminar con nuestra forma de vida. Es un gran desafi? poder resolver este grave problema y hace falta dejar de lado el ego?smo, la desconfianza, los intereses, y los odios raciales y religiosos, para enfrentar en conjunto a quienes desean que desaparezca la civilizaci?n occidental. Creo que el gran objetivo es la PAZ MUNDIAL, pero soy tambi?n conciente de que se trata de una utop?a, en cuanto el mundo tiene en su seno mucha gente trabajando para la destrucci?n. Busquemos entonces objetivos posibles m?s peque?os, pero que vayan en ese sentido. Cada zona, regi?n o pueblo que entienda que hay una vida mejor ser? un escal?n hacia la gran utop?a.

HAY UNA VIDA MEJOR Y SOLAMENTE PUEDE CONSEGUIRSE EN PAZ.

Tags: 2006, 2007, FUTURO, PAZ, FAMILIA, CONVIVENCIA

Publicado por javerim @ 0:33  | EDITORIALES DE BERNY
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