Editorial desde Israel
Bernardo Ptasevich 03/12/2006
Hemos hecho infructuosos intentos de hacer la paz por intermedio de interlocutores afines a lograrla. Vimos como fracasaban una y otra vez con diferentes actores. Hoy el gobierno de Israel e integrantes del Hamas tratan de mantener un alto al fuego como inicio de nuevas y diferentes gestiones en busca del objetivo mencionado. Mi reacción espontánea fue de rechazo absoluto y estoy seguro que a todos se nos cierra la garganta solo de pensar que estamos conversando con uno de nuestros peores enemigos. Muchas veces, contrariado por los repetidos fracasos de las gestiones he sentido que ya nada se puede hacer, pero tengo la convicción de que o tenemos un futuro con paz real o no tenemos futuro. Podemos sobrevivir, podemos ir resolviendo nuestras cosas domesticas, nuestras diferencias internas y externas, podemos pensar que eso alcanza, pero la realidad nos dirá que en algún momento esta situación estallará en nuestras manos. Mientras escribo siento un sabor amargo en mi boca, me cuesta volcar en el papel y aun pensar, que mi interlocutor pueda ser Ismail Haniyeh o Jaled Mechaal, quienes han hecho tanto mal a mi pueblo, a mi gente, a todos nosotros, quienes quieren la desaparición de Israel. Sin embargo ¿quien necesita hacer la paz con los amigos? Con ellos podemos estar incluso en desacuerdo, pero no se nos ocurre a ninguna de las partes eliminar al otro y podemos buscar soluciones a nuestros diferendos en forma fácil o por lo menos posible. Por ello el cese de fuego y en un futuro una paz para la región solo podrá acordarse con el enemigo, ese que tanto mal nos ha causado. Supongo que a los palestinos tampoco les agradara mucho conversar con nosotros sobre el tema. Las ultimas generaciones han nacido sabiendo que Israel es su enemigo, han mamado como odiarlo desde la cuna, han aprendido en las escuelas que los judíos son lo peor que hay sobre la tierra, se han convencido que tienen que arrojarnos al mar y hacernos desaparecer. Cuanto mas tiempo pase sin que ambas partes logren convivir en paz las nuevas tecnologías, armas de destrucción masiva y personajes nefastos e inescrupulosos estarán con mayor facilidad para destruir y hacer desaparecer parte o toda la vida humana que hay en el planeta, empezando en el Medio Oriente. Israel ha buscado por todos los medios, por medio de muchísimos de sus líderes y representantes, el ansiado shalom para su pueblo. Esto siempre ha sido correspondido con agresiones, atentados, cohetes de diferente y difícil nombre y variada potencia, con más educación para el odio y con permanente incumplimiento de los pactos logrados. Es que siempre hemos logrado principios de acuerdo con quienes no teníamos demasiados desacuerdos. Lideres moderados o supuestamente moderados a veces por conveniencias políticas o por lo acuciante de la situación, aceptaron firmar acuerdos que nunca pudieron cumplir. El motivo obvio es que no son representativos de nuestros enemigos Firmaron algo sin el mandato suficiente de quienes el mismo día siguieron atacándonos. Pongo en la balanza esta necesidad de acordar pausas bélicas o acuerdos de paz futuros con los enemigos y la desconfianza (basada en los hechos y antecedentes de siempre) que la otra parte no cumplirá nuevamente lo comprometido. Sinceramente no soy muy optimista, esto puede ser una nueva estrategia para salir del mal momento, un espacio de tiempo para el rearme y la reorganización de los ataques, un re acomodamiento interno en lo político, o una forma de conseguir fondos de la comunidad internacional e incluso los retenidos por Israel. Sin embargo, insisto que SHALOM es para los judíos el objetivo máximo y no cierro las puertas antes de ver como se desarrollan los hechos futuros. Pueden pasar machismos años, quizás generaciones para quitar el odio y la desconfianza, puede que este sea un nuevo y vano intento, pero la paz solo podrá hacerse con el enemigo real.
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