Editorial desde Israel Bernardo Ptasevich 17/09/2006
En su ambicioso plan de conquista los fundamentalistas esta desarrollando alianzas en otras partes del mundo. Desconocer que Irán es hoy una potencia, es suicida. Hay que pensar seriamente en todo el poderío iraní utilizado para el mal e imaginar los resultados. Muchos políticos, gobernantes y organizaciones ven en Irán una cuerda de salvación para asegurar su vigencia o permanencia. Tenemos así pequeños grupos en la Argentina que organizan manifestaciones portando leyendas y fotos de Nashralla cual si fuera un héroe nacional. Estas acciones y su postura pro islamista revitalizan sus alicaídas arcas llenando de dinero esas organizaciones y a sus dirigentes que de otra forma estarían literalmente fundidos. Los grupos islámicos no ahorrarán divisas con tal de plantar el odio y asentar sus pies en Argentina. Lo mismo sucede y desde hace mucho tiempo en la triple frontera donde el Islamismo tiene sucursales con personas de Argentina, Brasil y Paraguay. De forma mucho más institucional, con otro tipo de ambiciones más visibles y muy peligrosas, Chavez a decidido llevar a Venezuela por ese mismo camino. Caracas se convertirá así en la sede principal de Irán para América del Sur, en su sucursal principal desde la que desarrollará muchas pequeñas filiales proiraníes e islámicas en todo el continente. ¿Qué hacemos mientras tanto? La gran mayoría de los habitantes de Latinoamérica miran hacia otro sitio. Deben resolver los problemas del día a día en una situación económica y laboral que es caldo de cultivo para el crecimiento de estos grupos. Por ello no tienen su cabeza disponible ni disponen de tiempo como para informarse, evaluar, pensar en el futuro y mucho menos activar contra estos peligros. ¿Y los gobernantes donde están? ¿Los dirigentes comunitarios, los partidos políticos, los funcionarios y los formadores de opinión donde están? Muchos de ellos se ven seducidos por la potencia económica y bélica de Irán. Otros tienen miedo y algunos hacen suya la frase de que los negocios no tienen alma, corazón ni color político, tratando de ganar dinero sin miramientos éticos ni morales. Mientras tanto Irán avanza.¿ Y quien le pone el cascabel al gato?
Suponiendo que por conveniencia los iraníes resuelvan dialogar, negociar, acordar con la ONU determinadas condiciones que le permitan seguir con sus planes sin ser molestados, su objetivo seguirá vigente y este no es solamente destruir a Israel, pues para ello no necesitarían desarrollar sus sucursales en América. Su objetivo final es la conquista y el sometimiento al Islam del mundo occidental. Los gobiernos y los ciudadanos de los países Sudamericanos tienen un gran desafío. Si se dejan llevar por estas tentaciones muy pronto América será la casa matriz de Irán & Company. .