Editorial
Berny Bluman
Cuando me enteré en que consistía la lesión medular que había adquirido, decidí en lugar de pelear con ella toda la vida, hacerme su amigo.
Suena difícil en una situación que como la lesión, te limita en tantos aspectos, y que aparentemente no aporta mucho, y si a esto le sumas que toda la vida te dijeron que una silla de ruedas es el fin, lo único que provoca es odiarla.
Sin embargo, una vez uno la asimila, y decide convivir en cierta armonía con su nueva situación, es tan llevadera que puedes recuperar tu vida no a pesar de la lesión, sino contando con ella.
Yo lo hice de este modo, primero, cuando aprendí que era una lesión medular, la asumí, era mía, de nadie mas, y yo, y nadie mas, tendría que vivir con ella, así que hice a un lado lo que hacía y ya no podría volver a hacer, para comenzar a vivir con mucho sentido del humor, lo que si podía aún realizar. Una muy buena forma para que nadie notara mi lesión, era, y es, romper el hielo con bromas acerca de mi situación, reírse de uno mismo siempre será una buena opción.
Luego investigué hasta el cansancio para saber si mi situación tenia cura, o por lo menos hasta que punto podía llegar. Ni tonto que fuera, no me iba a conformar sin luchar hasta alcanzar mis propios limites. Cuando supe que era lo máximo a lo que podía aspirar, aun por encima de los que decían que no lo lograría, puse mi empeño en ello. Y pienso que lo logré.
En ese instante retomé el control de mi vida. Cambié de oficio, por uno acorde a mis nuevas capacidades, busque un nuevo sitio para vivir, adaptado a las necesidades adquiridas. Me puse en contacto con todo el que pudiera que estuviera en mi condición, que me diera mas y mas trucos de vida, siempre acercándome a las personas positivas, y alejando las negativas. Hice las adecuaciones necesarias en mi cotidianidad y mi medio, para que las menos personas posibles tuvieran que ayudarme, y si lo necesitara, y aun lo necesito, recibo la ayuda de muy buena gana.
Así que pienso que la mejor forma de superar una adversidad, es asumirla, entenderla, enfrentarla, y disfrutarla. No preguntarse por que a mi, sino para que a mi, no mirar atrás por lo que ya no hacemos, sino hacer mucho mas lo que si podemos. No pasarse la vida buscando la cura, sino disfrutar cada minuto que vivimos, para que esta nos agarre felices. No pelear con la lesión, sino, mas bien reírnos de ella.
fuente lesion modular
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