Jueves, 10 de mayo de 2007
futbol y politica


Katzrin 9/05/2007 Editorial Bernardo Ptasevich

Nuestro equipo preferido tenia que ganar por 5 a 0 para salir nuevamente campe?n como nos ten?a acostumbrados cada vez que le tocaba participar de un torneo, la mayor?a de las veces en forma involuntaria. En esta ocasi?n el equipo contrario reci?n ascend?a a primera divisi?n aunque ya lo conoc?amos por las apariciones de su director en TV y por su bulliciosa parcialidad que al mejor estilo barra brava portaba armas por donde se los pudiera ver. Los directivos de nuestro club, los directores t?cnicos, asesores, la prensa especializada (y a veces no tanto), y hasta nosotros mismos, la gente com?n, est?bamos seguros que ganar?amos por goleada. No reparamos en que nuestro contrario se hab?a preparado para la contienda con muchos entrenamientos, incluso en canchas secretas escondidas bajo tierra, con todo el apoyo tecnol?gico y estrat?gico que les permiti? el abastecimiento constante de grandes sumas de dinero provenientes de otros equipos que disfrutar?an viendo perder al habitual campe?n.
Como dice el refr?n futbolero, una vez que suena el silbato, son 11 contra 11 y la pelota al medio. A pesar de las diferencias registradas en resultados anteriores, por mas que toda la prensa piense que habr? un seguro ganador, todos los pron?sticos pueden resultar equivocados. Incluso la mejor t?ctica o esquema puede chocar contra la inesperada t?ctica o esquema del contrario. Si adem?s el equipo favorito se descansa en sus logros y no se prepara en forma adecuada o subestima a su rival, no hay resultado seguro en lo previo.
A la hora de la verdad nuestro equipo solo logro ganar por un magro 2 x 0 y todos quedamos desilusionados, a pesar de haber ganado lo sentimos como una derrota. Como nuestro club es muy democr?tico siguen estando en ?l jugadores que hoy no tienen lugar en el equipo titular ni en la directiva. Que mejor motivo que nuestra desilusi?n para alentarlos a intentar recuperar los sitios perdidos, hacerse un lugar como directores o volver a jugar en el equipo, a pesar de que muchos de ellos se equivocaron bastante cuando eran titulares. Aceptemos que el presidente de nuestra instituci?n cometi? errores, que nuestros directores t?cnicos y preparadores f?sicos no tuvieron a punto a nuestros jugadores, que les falto coordinaci?n en el trabajo y sobre todo olvidaron que tambi?n los contrarios tendr?an sus planes para la contienda. Fallaron en no darse cuenta que estos usar?an todo lo que consiguieron y prepararon. Que no dudar?an en cometer penales, o todo tipo de faltas il?citas, que esconder?an la pelota debajo de la tierra y tirar?an ca?itas voladoras a las tribunas de nuestro equipo para causar el mayor da?o posible a nuestra hinchada. Pudimos pensar que el juez O.N.U. pondr?a las cosas en su sitio, pero este miraba constantemente hacia otro lado repitiendo el conocido SIGA? SIGA?, sancionando a nuestro equipo con faltas dudosas o inexistentes. As? fueron las cosas analiz?ndolas despu?s del partido. ?Debemos con las cartas a la vista pensar que nuestros directivos y sus equipos quer?an perder el partido o hacer sufrir a los socios e incluso perjudicar al club? Estoy seguro que esa no es la realidad. Sin embargo tienen que asumir la responsabilidad de los resultados, han ganado el partido pero no lograron el campeonato. Los clubes contrarios ya no nos ven como un equipo invencible y tienen la ilusi?n de poder ganarnos alguna vez. Los mejores clubes del mundo han perdido alg?n partido y hasta alg?n torneo. Nuestra confianza excesiva tambi?n es un error que debemos analizar. Seguramente cambiaremos el director t?cnico, al preparador f?sico, conseguiremos nuevos jugadores para reforzarnos, probaremos con otras t?cticas sabiendo ahora algunas innovaciones de los contrarios, tomaremos mas precauciones para que no lastimen a la hinchada, e intensificaremos los entrenamientos. Los grandes equipos invierten para ser otra vez los mejores y generalmente lo logran. Como dije antes, nuestro club es muy democr?tico, tiene los mecanismos para renovarse y seguir adelante. Si en el tiempo que les queda de mandato, las autoridades actuales toman las medidas correspondientes y logran revertir los errores ganando la confianza de los socios, tendr?n el reconocimiento en las pr?ximas elecciones. En caso contrario, en ese mismo sufragio pagaran sus equivocaciones dejando paso a la nueva directiva que ser? elegida por los socios. No hay otro camino, no hay atajos y de haberlos quedara herido de muerte nuestro sistema. El club seguir? como siempre, no va a desaparecer, porque el club somos todos nosotros, los hinchas, la directiva actual, los directivos anteriores, los jugadores, todos sus integrantes, en el acierto o el error. A la hora de tener que afrontar otro reto, tenemos que corregir lo realizado. Cuando nos toque jugar de nuevo contra los mismos u otros equipos contrarios, dejaremos nuestras diferencias para estar todos juntos gritando VIVA ISRAEL.

Tags: FUTBOL, POLITICA, ISRAEL, PRESIDENTE, OPOSICION, U.N., RENUNCIA

Publicado por javerim @ 17:03  | EDITORIALES DE BERNY
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