martes, 15 de mayo de 2007
Cosas pequeñas
Creo que yo no quiero rosas, ni palabras bonitas, ni poemas de amor arrebatados o declaraciones de amor intempestivas.
Creo que yo quiero mucho más. Una intimidad de ambos, un refugio sólo para ti y para mí. Y quiero tu libertad, que siga siendo tuya, que me dejes atisbar por una rendija en la parte del mundo que es sólo tuya. Y que sepas que estoy mirando y que no te importe. Que me abras la ventana de tu interior, que luego abras un poco la puerta... que me acabes invitando a entrar.
Y que aceptes mi invitación para formar parte de tu vida.
Que sepas que ronco y que por las mañanas quizás me huela el aliento. Que sepas que la cotidianeidad es dura, pero que no te importe.
Que veas mis defectos, que los conozcas más que nadie. Mi tiranía malhumorada, mis lamentos constantes, mis miradas perdidas y mi hermetismo. Que te encanten mis orejas irregulares que yo tanto odio. Que me encanten esos kilillos de más que te empeñas en mantener a raya...
Que sepas que el compromiso es duro, esforzado, sacrificado. Pero que sea lo que quieras para nuestra vida en común.
Porque yo quiero tus silencios, quiero vivir con ellos como vivo contigo. Que tu mundo sea tu mundo. Y el mío, mío. Pero que no te importe que lo compartamos a menudo.
Yo creo que quiero tantas cosas, tantas cosas pequeñas y dificiles... tan pequeñas y tan difíciles...
Publicado por finnegan_bell a las 21:25 fuente GRANDES ESPERANZAS

Tags: sentimientos, amor, compartir, complicidad, palabras, poemas