Jueves, 24 de mayo de 2007
Manual para padres desbordados


Por Mar?a Jes?s Ribas/EFE (publicado el 21 de mayo de 2007)
msn

El desaf?o de poner l?mites a los hijos adolescentes sin sentirse culpables por hacerlo es uno de los principales conflictos que plantean los padres en las consultas de los psicoterapeutas de familia. Una de las claves para resolverlo es no confundir la autoridad con el autoritarismo, y saber que un ?NO! puede ser muy positivo para el desarrollo y la autonom?a del joven.

Ser demasiado condescendientes, ceder despu?s de negarles algo, no cumplir con los castigos que se imponen. Estos son algunos de los fallos m?s frecuentes que cometen los padres al intentar impartir autoridad ante sus hijos, los cuales pueden ser tan negativos como una actitud paterna autoritaria y muchas veces se originan en el sentimiento de culpa.

?Los ni?os comienzan a dar muestras de falta de respeto y de comunicaci?n a una edad cada vez m?s temprana, y as? surge la preocupaci?n de los padres para prevenir y afrontar conductas violentas, adicciones?, seg?n los expertos del Instituto de Ense?anza y Aprendizaje SEK, que imparte en Espa?a, talleres pr?cticos para ser ?padres m?s competentes?.

Entonces algunos padres recurren al autoritarismo, intentando que el ni?o haga todo lo que se le ordena y sea obediente al m?ximo al adulto. Pero esta t?ctica puede ser tan negativa como la permisividad, porque en lugar de originar un joven con capacidad de autodominio, le anula la personalidad, le vuelve sumiso, le quita la iniciativa.

Seg?n lo expertos de Instituto de Ense?anza y Aprendizaje SEK, que pertenece a la Universidad Camilo Jos? Cela, de Madrid, Espa?a, ?los viejos sistemas autoritarios de educaci?n han dado paso a f?rmulas m?s democr?ticas donde el respeto al ni?o es vital para el proceso formativo, y el trato es m?s igualitario en la educaci?n?.

Pero aunque los padres cuentan ahora con muchos recursos e informaci?n para indicar a sus hijos qu? pueden y no pueden hacer o decir, uno de los mayores obst?culos para marcarle l?mites a los adolescentes suele ser el sentimiento de culpa al ejercer la autoridad.

La culpa paterna suele originarse en el temor a frustrar o hacer da?o a los hijos al imponer el criterio del adulto, o confundir los enfados normales y las actitudes de firmeza con ejemplos de violencia o maltrato familiar.

Pero esta sensaci?n de culpa genera un malestar que altera el v?nculo de los padres con sus hijos y el papel de sost?n y de ?representantes del orden? que los adultos necesitan ejercer para poder cumplir su funci?n educadora. Adem?s, un joven que no ve a sus padres como personas culposas y fr?giles tiende a buscar l?mites y referencias fuera del ?mbito familiar, asumiendo a menudo comportamientos de riesgo.

Por ello, los expertos recomiendan a los padres dejar de lado el miedo a ejercerse la autoridad, tener claro que ?sta no perjudica a los hijos sino que los beneficia, y aprender a marcar l?mites a su hijos y ense?arles a diferenciar lo que est? bien y mal. Todo ello, sin sentirse culpables, sino al contrario: ?convencidos de ejercer un papel saludable!.

? Tenga confianza en su intuici?n. Un recurso eficaz cuando el adolescente plantea una situaci?n sorpresiva o imprevista que pone en aprietos a sus padres, consiste en actuar de forma intuitiva. Si despu?s de decir NO analiza que se ha equivocado, puede corregir o revisar su respuesta al d?a siguiente.

? Los l?mites son positivos. Acercarse a un hijo para ayudarlo a que se controle cuando hace algo que no est? permitido, es saludable para su desarrollo personal, porque si tiene los l?mites claros puede manejarse con libertad, lo cual le confiere autonom?a.

? No tema enfadarse. La mayor?a de las veces, los enojos son una parte de los procesos normales de la comunicaci?n humana y parad?jicamente el hecho de permitir todo a los hijos es psicol?gicamente m?s violento que dar un grito o mantener una actitud tajante.

? Para educar hay que intervenir. Los adultos son los encargados de explicar a los peque?os lo que est? bien o lo que est? mal o pone en peligro su integridad f?sica. Un hijo que hace travesuras y no es reprendido o corregido, o al que se le permite y tolera todo, siente que ello se debe a que su padre no lo estima, valora ni tiene en cuenta.

? Jam?s ceda despu?s de negarse. Cuando se disponga a decir NO a su hijo, tenga en cuenta que una vez que ha actuado, debe mantener su actitud y n? negociarla o deponerla, porque perdonar al adolescente es uno de los errores m?s frecuente y perjudiciales.

? Haga lo que dice. Cada promesa o castigo que se expresa pero n? se cumple, respeta o mantiene, es una cuota de autoridad que se pierde; por ello deben ser realistas, f?ciles de aplicar y no exageradas, adem?s de circunscribirse a un lapso razonable, de d?as y n? de semanas.




Imagen

Tags: HIJOS, LIMITES, CULPA, PADRES, MANUAL, PERMISOS

Comentarios (2)  | Enviar
Comentarios
Publicado por Invitado
Lunes, 04 de agosto de 2008 | 21:45
Rebotado
Publicado por Invitado
Viernes, 17 de octubre de 2008 | 8:45
Es importante, me parece a m?, poner l?mites, lo que ?s? es que muchos padres sienten culpa no por poner l?mites sino por gritar y humillar en el desborde emocional a sus hijos, luego se arrepienten y no saben como reaccionar, como enmendar lo hecho.