S?bado, 02 de junio de 2007
A 40 a?os de la Guerra de los Seis D?as, Alberto Mazor relata un poco de la historia del estado de Israel y lo relaciona con la actualidad.

"Los jud?os nos caracterizamos por tener demasiada historia en el alma y muy poca geograf?a en la mente" (Isaiah Berlin)

La historia de la creaci?n del Estado de Israel en 1948 es larga y convulsa. La idea se formul? en el Congreso Sionista celebrado en Basilea en 1897. El inspirador de aquella asamblea fue Teodoro Herzl quien lleg? a la conclusi?n que exist?a un sentimiento estructural antijud?o en el mundo occidental y que s?lo pod?a superarse con la creaci?n de un Estado hebreo.

A?os m?s tarde dir?a que en Basilea fund? el Estado jud?o, y que quiz?s dentro de cinco o cincuenta a?os, todos lo entender?an. Fue en dicha ciudad suiza donde empez? la a moverse la maquinaria pol?tica para crear una patria propia. Pero a?n faltaba convencer a la comunidad internacional.

El primer paso importante en ese aspecto lo dio el ministro de Asuntos Exteriores brit?nico, Arthur Balfour, que en 1917 declar? que el gobierno brit?nico favorec?a el establecimiento en Palestina de un hogar nacional jud?o y har?a todo lo posible para alcanzar ese objetivo, quedando muy claro que no se har?a nada que pudiera perjudicar los derechos civiles y religiosos de las comunidades no jud?as en Palestina.

Fue un paso gigante para la creaci?n del futuro Estado de Israel. El reconocimiento del derecho a existir como Estado, formulado por Inglaterra, la gran potencia europea del momento, se tradujo en una emigraci?n masiva de jud?os de toda Europa hacia Palestina. Al terminar la Gran Guerra, la Sociedad de Naciones otorg? a Gran Breta?a el mandato sobre Palestina que hab?a formado durante siglos parte del Imperio Otomano.

Parad?jicamente, fueron los mismos brit?nicos los que impidieron en la medida de sus posibilidades la emigraci?n de jud?os a Palestina. Pero cuando llegaron las persecuci?nes masivas y el Holocausto nazi, se cre? en la conciencia internacional la necesidad de acelerar la creaci?n del Estado que vio la luz en 1948.

Ben Guri?n fue el primer jefe de Gobierno. Pero ?l no pensaba tanto en un Estado como en un hogar nacional. "El viejo" saboreaba la palabra kibutz, comunas agrarias, igualitarias, ut?picas, la colonizaci?n masiva del Neguev. Ben Gurion era la reencarnaci?n de esos profetas b?blicos que ten?an con los milenios la misma familiaridad que nosotros - comunes mortales - tenemos con las semanas.

Muchos ?rabes se convirtieron en ciudadanos israel?es. La gran mayor?a huy? o se qued? con la intenci?n de resistir al arrebato pactado o forzoso de sus tierras. Se sucedieron varias guerras entre israel?es y ?rabes. Siempre triunfaba Israel.

La victoria m?s espectacular se produjo en junio de 1967 cuando Tz?hal derrot? sin contemplaciones a todos los ej?rcitos ?rabes que se le enfrentaron.
La guerra tuvo una justificaci?n convincente: El presidente egipcio Nasser, panarabista, envi? a su ej?rcito a la pen?nsula del Sina?, bloque? el paso del tr?fico de barcos israel?es por el Golfo de ?kaba y expuls? a las fuerzas de paz de la ONU que custodiaban esas tierras desmilitarizadas.

Dicha guerra asombr? al mundo en general y al mundo jud?o en especial. Israel, con Mosh? Day?n como titular de Defensa e Itzjak Rab?n al frente del ej?rcito, conquist? en s?lo seis d?as toda la pen?nsula del Sina?, los Altos del Gol?n de Siria, Cisjordania, que conten?a las b?blicas Judea y Samaria, y reunific? la ciudad de Jerusal?n. Algunas corrientes judaicas hablaban en lenguaje de "redenci?n".

Hoy, a cuarenta a?os de aquella guerra, se puede afirmar con seguridad, que fue una victoria demasiado cara de la que se han derivado todos los conflictos posteriores:

* Organizaciones con orientaci?n mesi?nica se apoderaron de territorios de lo que ellos denominaban el Gran Israel sin dar a sus ocupantes los derechos pol?ticos imprescindibles.
* Se conquistaron las tierras sin otorgar una salida pol?tica a los habitantes palestinos que se han quintuplicado desde entonces.
* Israel no ha vivido un solo d?a en verdadera paz. El pa?s est? en constante estado de alerta y sigue sin encontrar una salida pol?tica que le permita tener una existencia normal.
* A pesar de todos los intentos para alcanzar la paz, a trav?s de acuerdos y tambi?n utilizando la fuerza, casi nada se ha conseguido.
* El odio y la incomprensi?n entre los dos pueblos no han hecho sino crecer.
* A cuarenta a?os de la fulgurante victoria, los israel?es est?n mas lejos que nunca de haber superado la causa de su trauma existencial: preservar la esencia jud?a del Estado junto a la bomba demogr?fica de los palestinos.
* Los palestinos siguen acosados por la miseria, la desolaci?n y el rencor por haber despreciado o malgastado varios intentos de soluci?n, o por adoptar salidas negativas como la violencia o el terrorismo.

Turbado por su empresa colonizadora en Judea y Samaria, Israel no puede eludir su responsabilidad en este fracaso. Es as? que palestinos e israel?es no tienen mucha predisposici?n para afrontar el actual problema hiriente de los refugiados que se agita tras la insurrecci?n de Gaza.

La sangre corre nuevamente y la situaci?n se degrada a?n m?s en la regi?n. Nuevos grupos extremistas isl?micos entran en escena y los cada vez m?s efectivos cohetes Kassam, lanzados por los terroristas de Ham?s, llueven sobre la ciudad fronteriza de Sderot y sus alrededores, mientras la opini?n p?blica israel?, bastante martirizada y precavida, se interroga sobre las problem?ticas salidas de este episodio de violencia y sobre la mejor manera de contrarrestar la inestabilidad cr?nica y la fragilidad estrat?gica que reinan en Oriente Medio desde la invasi?n de Irak en el 2003.
Un a?o despu?s de la ?ltima guerra del L?bano, los intereses de Siria, Ir?n e Israel arden en un nuevo incendio incontrolado.

La situaci?n es m?s explosiva que otras veces porque Israel ha perdido parte de su poder de disuasi?n y se aferra a la ilusoria estrategia de poder aislar Gaza, pero no dispone de una respuesta concreta para las amargas lecciones que le administr? la guerra del L?bano en el verano del 2006.
El actual Gobierno israel?, malherido por el Informe Winograd, sospecha que Ham?s pretende imitar la t?ctica de Hesbollah, cuyos misiles llegaron a impactar en Haifa, pero no sabe c?mo replicar al reto sin empeorar la situaci?n y repetir el error, ya que la intervenci?n terrestre en el L?bano, mal preparada y peor ejecutada, s?lo sirvi? para fortalecer al adversario.
Durante una visita a Sderot, en un vano intento de tranquilizar a sus amenazados habitantes, el impopular primer ministro, Ehud Olmert, reconoci? que carec?a de soluciones f?ciles para el dilema persistente entre el empleo de la fuerza militar terrestre para recuperar Gaza, sin garant?as de ?xito duradero, o los bombardeos y en su caso los asesinatos selectivos.

Mientras tanto, en Palestina, ante la constante lucha por el poder entre Ham?s y Al Fatah, entre el islamismo radical de aqu?l, cuya superioridad operativa en Gaza es manifiesta, y el tibio laicismo nacionalista de este, m?s fuerte en Cisjordania, la cohabitaci?n entre estas dos fuerzas palestinas es imposible. Por eso decaen todas las conjeturas sobre el Gobierno de unidad nacional auspiciado y financiado por Arabia Saudita.

Los israel?es, que en los a?os '80 contribuyeron al nacimiento de Ham?s, para debilitar a la OLP, dirigida entonces por Arafat, ahora no saben si apoyar a Al Fatah, con el riesgo de colgarle el estigma de la colaboraci?n, o mantener la neutralidad y la represi?n militar, pese a que un ataque masivo que afecte a los civiles, otorgar?a justificativos a los extremistas y tendr?a el efecto de unificar al mundo ?rabe-isl?mico contra Israel.

Por si todo eso fuera poco, el Gobierno israel? a?n no da la orden de desmantelar los asentamientos ilegales que se han construido en territorios que el derecho internacional les niega. Los palestinos, por su parte, han organizado Intifadas, han practicado el terrorismo, contin?an mat?ndose entre ellos y est?n m?s divididos que nunca. La radicalizaci?n isl?mica aumenta d?a a d?a.

Hoy, a cuarenta a?os de la Guerra de los Seis D?as, s?lo hay una salida posible para alcanzar la paz. La misma que David Ben Guri?n - entonces ya fuera del quehacer pol?tico - propuso s?lo tres d?as despu?s de aquella victoria, cuando todos los israel?es a?n no consegu?an salir de su asombro y euforia: Israel deber? abandonar los territorios conquistados y compartir con los palestinos la ciudad de Jerusal?n. Los palestinos habr?n de abandonar la violencia, el terror y la idea de recuperar las tierras que perdieron en 1948; adem?s deber?n asegurar a los israel?es que estos podr?n vivir en paz dentro de sus fronteras.

As? de simple; todo lo dem?s es letra peque?a, insignificante, miserias humanas, intolerancias, muerte y dolor. Lo que importa es un futuro en el que la convivencia entre los dos pueblos sea normal. Pero separados y distintos.

Por Alberto Mazor. FUENTE RADIOJAI

Tags: GUERRA, SEIS DIAS, MOSHE DAIAN, EGIPTO, JERUSALEM, PALESTINOS, REINO UNIDO

Publicado por javerim @ 16:05  | Conflicto MEDIO ORIENTE
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