Mi?rcoles, 13 de junio de 2007
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La periodista Pilar Rahola explica como los pa?ses ?rabes han utilizado al L?bano por d?cadas para fomentar y financiar grupos terroristas, que solo buscan la destrucci?n del Estado de Israel.

Esa antip?tica pregunta del mill?n. ?Qu? pasar?a si la ofensiva del ej?rcito liban?s contra las milicias terroristas afincadas en su territorio fuera perpetrada por el ej?rcito israel?? Correr?an r?os de rabia, las calles se llenar?an de manifestantes chillones y en los rincones del odio se quemar?an banderas con la estrella de David. En mi pa?s, Espa?a, las Marujas Torres que abundan en las redacciones del prejuicio y el t?pico vomitar?an la bilis que les genera Israel y el mundo se preparar?a para la en?sima condena.

Por supuesto, los pa?ses m?s libres del planeta, entre ellos las dictaduras ?rabes, pedir?an la repulsa contra Israel y, en las universidades, nuestros j?venes se pondr?an las kef?as de la solidaridad virtual. En alg?n rinc?n de la gran Persia, un siniestro totalitario amenazar?a nuevamente con la destrucci?n del "ente sionista", y el ruido del nuevo antisemitismo que corroe al mundo har?a a?n m?s sonoro el pesado silencio de los intelectuales con criterio. Y as? repetir?amos episodios reincidentes que, desde hace d?cadas, demonizan hasta el delirio al peque?o pa?s hebreo. Culpable si se defiende. Culpable si mata a sus enemigos. Culpable si lo matan. Culpable por intentar existir y culpable por no haber sido vencido en las guerras que ha tenido que sufrir. El principal delito de Israel es, para muchos, haber resistido. Lo dijo el premio Nobel Imre Kert?sz: "Dios m?o, qu? bien que pueda ver la estrella jud?a sobre los tanques israel?es y no cosida sobre mi ropa como en 1944". Y no hac?a un alarde de militarismo, contrario a su ideario: constataba que el jud?o, despu?s de siglos, era capaz de defenderse.

Ahora, un a?o despu?s y sin el acoso y derribo que sufre Israel, el ej?rcito del pa?s del cedro est? intentando hacer lo mismo que hizo el ej?rcito israel?: liberar a su territorio de la actividad terrorista que atenta contra su integridad. Una actividad que ha llegado a convertir al L?bano en el hangar desde donde se dispara toda la parafernalia del discurso de aniquilaci?n de Israel. En cierta medida, para los pa?ses de la zona implicados en el terrorismo y para los propios militantes fundamentalistas, el L?bano es un cuerpo ideal para parasitar, perfecto para plantar tiendas, montar campos de entrenamiento, transportar armas, adoctrinar cerebros y preparar la en?sima ofensiva b?lica. De hecho, Siria lo ha ocupado durante a?os ante la pasividad del mundo, cuya ?nica preocupaci?n se sit?a, siempre, kil?metros al sur de Tiro y Sid?n. Los centenares de libaneses, como recuerda George Karim Chaya, maronita exiliado, que tuvieron que huir despu?s de la ocupaci?n siria, nunca fueron problema de nadie. Como no lo fueron los pueblos cristianos masacrados por las milicias de Arafat, o la lenta y efectiva creaci?n de lo que el arabista franc?s Jean-Pierre Filiu llama un Jihadistan, un territorio f?sico, armado y blindado donde plantar la bandera del territorio simb?lico al que aspira el jihadismo. Y donde preparar las muchas guerras en las que est? implicado. De hecho, se trata de un proceso de canibalismo que ya se ha desarrollado en las monta?as de Chechenia, en los montes de Cachemira, en las selvas de Filipinas, en las sabanas de Somalia, por supuesto, en Irak. Del somal? Sharif Sheik Ahmed al grupo filipino Abu Sayyaf, de las huestes del desaparecido checheno Shamil Basayev a los militantes paquistan?es de Lashkare Toiba, del Estado isl?mico iraqu? al propio Ben Laden, pasando por Hamas y por el indonesio Jemaah Islamiyah, todos ellos son clones del Fatah al-Islam liban?s que est? combatiendo el ej?rcito del L?bano. Usan causas coyunturales, pero su objetivo es planetario, y es totalitario. Que nadie llegue a la estupidez de creer que estamos ante movimientos de liberaci?n. Muy al contrario: son movimientos contra la libertad. La pregunta, sin embargo, es la pertinente: ?c?mo hemos llegado hasta un L?bano secuestrado por ej?rcitos ajenos a menudo m?s fuertes que el propio ej?rcito del pa?s? Este es mi personal cat?logo de causas, m?s all? de las t?picas que se usan para reducir al c?modo simplismo un inc?modo y complejo conflicto.

La primera causa tiene que ver con la vampirizaci?n que los pa?ses ?rabes han hecho del L?bano, considerado el patio trasero para hostigar a Israel y complicar el problema palestino. No s?lo se ha invadido el territorio y se han financiado todo tipo de milicias, sino que desde el L?bano se ha atacado al eterno enemigo. Los pa?ses de la zona, y Siria e Ir?n en particular, nunca se han tomado en serio la independencia de la peque?a rep?blica. Solo as? se entiende c?mo Siria pudo ocuparla impunemente durante d?cadas. No recuerdo, por ejemplo, que ning?n pa?s ?rabe pidiera la retirada siria del L?bano. Y, por supuesto, tampoco conmovi? nunca a los habituales manifestantes antiimperialistas, ni a la bonita ONU. Otro motivo, paralelo, fue el uso privado del L?bano que perpetr? Arafat y que llev? al famoso error hist?rico israel? de meterse en el barrizal liban?s. En el L?bano, el problema palestino pas? de ser una triste consecuencia de la Guerra de los Seis D?as a ser un tema enquistado y usado como ariete para destruir a Israel. Fue en el L?bano donde realmente se cre? el problema palestino, una di?spora permanente de miles de personas, metidas en campos imposibles, y a las que no se les permiti? tener ninguna otra nacionalidad que la palestina, para que el problema humano fuera un problema irresoluble. La radicalizaci?n de esos campos era una cr?nica anunciada. Por preguntar, ?nos imaginamos qu? hubiera ocurrido si los millones de alemanes desplazados del Oder-Neisse (la famosa "l?nea Curzon"), despu?s de la Segunda Guerra Mundial, hubieran sido metidos en campos, convertidos en refugiados eternos y usados como ariete contra Polonia? Eso hicieron los ?rabes, con los ?rabes que hab?an huido de las guerras con Israel: usarlos como estrategia militar. El resultado es el actual. Lo dijo el cristiano palestino Elias Joury, citado por el profesor de la University of Western, de Ontario, Salim Mansur, en un art?culo reciente: "Palestina no es un pa?s que tenga bandera. Palestina es una condici?n. Todo ?rabe es palestino...". Es decir, lo palestino es una ideolog?a, y, como tal, el uso de los palestinos a favor de esa ideolog?a es una estrategia l?cita. As? lo han pensado desde los marxistas de los pa?ses ?rabes de primera hora hasta los nacionalistas panarabistas, pasando por los islamistas radicales. Y si lo palestino es munici?n ideol?gica, el L?bano ha sido el cuartel de batalla. De las guerras presentes, y de las guerras pensadas para el futuro. Desde hace a?os, estas guerras tienen en el jihadismo su abono ideol?gico, en lo palestino su excusa y en la creaci?n de un califato isl?mico planetario su sue?o totalitario. Contra todo esto lucha el ej?rcito liban?s. No se trata, pues, de una simple contingencia violenta. Se trata de una aut?ntica ofensiva de liberaci?n nacional. El L?bano es un pa?s secuestrado, ocupado por miles de militantes de una ideolog?a destructiva, profusamente financiados desde el extranjero. O se libera de esta pesada carga o toda la zona ser? reh?n del jihadismo criminal.

Fuente : Web Pilar Rahola

Tags: LIBANO, HEZBOLA, ISRAEL, MUSULMANES, LAICOS, SIRIA

Publicado por javerim @ 13:29  | Conflicto MEDIO ORIENTE
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