Lunes, 02 de julio de 2007
Lecciones del Holocausto

"La crueldad del nazismo no fue obra de un loco ni de un delirante"

Alvaro Ab?s reconstruy? c?mo vivi? durante diez a?os en la Argentina el jerarca nazi Adolf Eichmann

Por nada del mundo, la prestigiosa acad?mica Hannah Arendt quiso perderse el juicio a Adolf Eichmann, condenado a muerte y ahorcado en 1962 por las autoridades israel?es por sus cr?menes de guerra y contra la humanidad durante el r?gimen nazi.

Enviada por la revista The New Yorker y por el editor William Shawn -el mismo que le encomend? a Truman Capote la cobertura de un juicio criminal que deriv? en A sangre fr?a -, la intelectual jud?a alemana sigui? con inter?s las noticias del secuestro del criminal nazi en Buenos Aires, adonde se hab?a refugiado con la identidad fraguada de Riccardo Klement, y retrat? la "contradicci?n profunda entre la banalidad de Eichmann como hombre y funcionario, y la magnitud del exterminio causado por ese mismo hombre".

Esta paradoja dif?cil de comprender -una maquinaria monstruosa puesta en marcha por una rueda m?s del engranaje del Estado- fue una de las razones que llevaron al escritor y periodista Alvaro Ab?s a investigar "c?mo hab?an sido los d?as y las noches de Eichmann durante los diez a?os que vivi? en la Argentina".

El fruto de esa paciente tarea es el libro Eichmann en la Argentina , publicado por Edhasa, que resume la historia del arquitecto y organizador del exterminio jud?o durante el r?gimen nazi, que quiso terminar su vida de inc?gnito en el Gran Buenos Aires, como electricista, vendedor de licuados y criador de conejos.

"El caso Eichmann abona la teor?a de que la crueldad del nazismo no fue obra de un loco ni de un delirante. Al lado de Hitler actuaron personas comunes, mediocres, que aparentaban no tener rasgos patol?gicos y, sin embargo, pusieron en marcha una maquinaria atroz", describe Ab?s, en una entrevista con LA NACION, horas despu?s de que en el Museo del Holocausto de Buenos Aires se exhibiera al p?blico el pasaporte falso con el que Eichmann ingres? en la Argentina, con la identidad encubierta de Riccardo Klement.

No olvidar a la Argentina

El otro motor de la investigaci?n fue la frase final que Eichmann pronunci? frente a sus verdugos, en la prisi?n de Ramla, en la medianoche del 31 de mayo de 1962, cuando dijo a viva voz: "?Larga vida a Alemania! ?Larga vida a Austria! ?Larga vida a la Argentina! ?Nunca las olvidar?!".

"Quise saber por qu? un criminal de tama?a magnitud sent?a gratitud hacia la Argentina", explic? Ab?s. El libro recorre, as?, su ascenso en el Tercer Reich, su fuga a la clandestinidad, su viaje a Buenos Aires, su paso por Tucum?n, y el operativo comando de su secuestro por parte de las autoridades israel?es, plan que hoy se ense?a en las principales escuelas de espionaje del mundo.

Antes del genocidio, Eichmann condujo la pol?tica de relaciones con el juda?smo y el proyecto para desterrar a todos los jud?os a la isla de Madagascar. "La iniciativa avanz? hasta enero de 1943, cuando lleg? la orden de Hitler para dar luz verde al exterminio", cont? Ab?s.

Para el escritor argentino, junto con la identidad falsa de Klement, Eichmann adopt? una estrategia que no abandon? hasta el final: la pobreza. "Fue premeditada y eligi? esa estrategia para huir y pasar desapercibido. Poco antes de ser detenido, cuando trabajaba como electricista en la planta de Mercedes-Benz, en Gonz?lez Cat?n, viajaba dos horas y media por d?a desde su casa, en Bancalari, en dos colectivos y un tren".

Tras deambular durante cinco a?os por el norte de Alemania, con otras identidades, Eichmann viaj? a Roma y de ah? a Buenos Aires, adonde lleg? el 15 de julio de 1950, tras 28 d?as de navegaci?n. "Tal vez en el mismo barco viajaban personas jud?as que hab?an sufrido sus persecuciones", reflexion? Ab?s.

Trabaj? en un taller mec?nico en Palermo (Serrano al 1800), vivi? en el Tigre y se traslad? a San Miguel de Tucum?n, donde la compa??a Capri, que empleaba a varios cient?ficos alemanes y era promovida por el gobierno de Per?n, le encarg? trabajos de hidrograf?a. "Probablemente -dijo Ab?s- hubo gente cercana al poder que protegi? a los nazis. Pero no hay constancias de que Per?n tuviera gestos favorables hacia ellos. Per?n no era ning?n tonto y, adem?s, asumi? en 1946, cuando hab?a pasado ya un a?o de la ca?da del Tercer Reich."

Entre otros sucesivos empleos, Klement trabaj? 16 meses en la f?brica de calefones Orbis y luego abri? un criadero de conejos de angora en el pueblo de Joaqu?n Gorina, a 65 km de Buenos Aires.

"No se frecuentaba mucho con la colonia alemana. Uno de los pocos que se ve?an con ?l era Joseph Mengele, de aspecto gordo, bajo y espesos cabellos oscuros, que se hac?a llamar doctor Gregor. Se reun?an en el bar ABC, en Lavalle al 400, frente a la comisar?a 1a. En la esquina ten?a su estudio de traductor Julio Cort?zar. ?Qui?n sabe si alguna vez se cruzaron, sin saber unos ni otros qui?nes eran!".

Mengele huy? luego a Paraguay y a Brasil. Eichmann no pudo evitar la minuciosa persecuci?n de Sim?n Wiesenthal y termin? sus d?as ejecutado en Israel. Arrojadas sus cenizas al mar Mediterr?neo, su nombre perdur? y hoy es algo m?s que un s?mbolo del mal. "Fue, adem?s, el ?nico detenido pol?tico ejecutado en el Estado de Israel", concluy? Ab?s.

Por Mariano de Vedia
De la Redacci?n de LA NACION

Cronolog?a

Nacimiento

Otto Adolf Eichmann naci? el 19 de marzo de 1906 en Slingen, Alemania. Sus padres eran de religi?n calvinista.

Estudios

Su familia se traslada en 1913 a Linz (Austria). All? estudia en la misma escuela donde Adolf Hitler curs? sus estudios primarios. Ten?a 10 a?os al morir su madre.

Ingreso

En 1932 se alista en el Partido Nazi de Austria e ingresa en las SS. Al a?o siguiente se radica en Alemania y recibe entrenamiento militar en Lechfeld y Dachau.

Plan frustrado

En 1940 trabaja en el proyecto de emigraci?n masiva de los jud?os a Madagascar. El plan resulta inviable por el dominio mar?timo ingl?s.

Huida

Tras la ca?da de Hitler, huye por el norte de Alemania. En 1950 llega a la Argentina con la identidad fraguada de Riccardo Klement. Dos a?os despu?s, llegan su mujer, Ver?nica Liebl, e hijos.

Condena a muerte

En 1962 es secuestrado en una operaci?n comando y llevado a Israel. Es condenado a la horca.

Tags: adolf, eichmann, israel, holocausto, argentina, nazis

Publicado por javerim @ 10:31  | EDITORIALES INTERESANTES
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