Viernes, 12 de octubre de 2007
La separaci?n formal del L?bano en dos estados, un estado democr?tico, liberal y multi?tnico conformado por cristianos, sunitas y drusos, y un estado fundamentalista chi?ta, no deber?a descartarse
por George Chaya

La separaci?n formal del L?bano en dos estados, un estado democr?tico, liberal y multi?tnico conformado por cristianos, sunitas y drusos, y un estado fundamentalista chi?ta, no deber?a descartarse sin ser estudiada profundamente por organismos internacionales y canciller?as de pa?ses libres y democr?ticos.

Arrojar luz sobre la situaci?n actual resolver? la ineptitud permanente de Naciones Unidas y la debilidad de la sociedad pol?tica libanesa. La segregaci?n del L?bano es una alternativa viable por los siguientes aspectos:

Cada estado finalmente alcanza sus aspiraciones nacionales y culturales. Tras 30 a?os de ocupaci?n y adoctrinamiento sirio-iran?, est? claro que los chiitas libaneses son catapultados a un pasado alternativo y reinventado a peor como devotos pro-iran?es. Miles de chi?itas han cortado lazos con la econom?a, la cultura y el gobierno central liban?s. El resto de los ciudadanos, todav?a - y como pueden - forman una mayor?a que mantiene viva su idiosincrasia y sus deseos de ser libaneses.

Hezbol? logra sus deseos creando su estado isl?mico y podr? continuar librando sus est?riles guerras contra quien desee sin sentirse presionado por nadie. No es posible forzar ni convencer a los seguidores de Hezbol? de que muestren o acepten una ?lealtad irreal? hacia el L?bano, y es injusto imponer la sharia a todos los libaneses.

A mi juicio, la doctrina norteamericana del ?tierra por paz? tambi?n es est?ril en el L?bano, puesto que Hezbol? controla ya de facto el L?bano meridional hacia el sur del r?o Litani y todo el sur del pa?s, muy a pesar de las tropas del FINUL.

Siria queda satisfecha - con lo que ONU y Occidente evitan el constante rid?culo en sus negociaciones (?enso?aciones?) con el r?gimen anexionista de Damasco.

Israel deber?a quedar satisfecho tambi?n, puesto que la presencia del nuevo estado libre del L?bano significa acuerdos de paz y comercio, y la presencia de un estado chi?ita radical ilustra la relevancia de los Altos del Gol?n o las Granjas de Shebba.

La comunidad internacional se beneficia de la estabilidad de buena parte del L?bano y oculta su verg?enza - habida cuenta de su ineptitud en el cumplimiento de sus obligaciones transnacionales.


Al mismo tiempo, la lecci?n de Irak es sin duda un mensaje inequ?voco de ?es mejor confiar en un estado m?s peque?o, firmemente aliado, un estado ?tnico o ideol?gico homog?neo y af?n, que en un gobierno central d?bil con un control te?rico de la totalidad del pa?s?.

La alternativa de un estado liban?s federal como opci?n para evitar la partici?n es tambi?n inabordable en este momento, pol?tico puesto que un estado federal asume un acuerdo de m?nimos en materia de defensa y preservaci?n de su gobierno central, y lo mismo para pol?ticas nacionales, internacionales, sociales y econ?micas. El desacuerdo en todos estos aspectos es insalvable.

Tampoco procede la discusi?n acerca de que el L?bano es demasiado peque?o para ser dividido. Luxemburgo, un estado del tama?o del L?bano, es pr?spero y su sciudadanos viven en paz. Hong Kong prosper? desde su min?scula posici?n. Chipre ? griego - lo est? haciendo absolutamente bien a pesar de su divisi?n. Podemos hacerlo tambi?n. Es preferible que ?la espada are la tierra y no la garganta de las personas?.

El nuevo estado-califato de Hezbol? acabar? igual que Gaza, como parias y sin ley, ofreciendo vidas miserables a sus ciudadanos, o como Chipre ? turco - reconocido por nadie en el mundo excepto los 2 miembros del eje del terror: Siria e Ir?n.


Los ?nicos perdedores ser?an los ciudadanos libaneses cuyos hogares cayeran del lado incorrecto de una nueva frontera, y ellos deben ser ayudados y subvencionados para reacomodarse dentro del estado libre del L?bano. La partici?n se debe hacer de una manera pac?fica, como se hizo en Checoslovaquia.

Los compromisos deben asumirse por ambas partes. Hezbol? deber? abandonar su presencia cercana a la capital y los suburbios meridionales, ser?a compensado con las aldeas sunitas, drusas y cristianas en el Valle del Bekaa que quedasen del lado de Hezbolast?n. El ej?rcito puede tambi?n ser dividido pac?ficamente y sus miembros alistarse del lado que deseen. Es mejor tener un ej?rcito peque?o, moderno y equipado que nos defienda verdaderamente a un ej?rcito de 60.000 efectivos que permanece inoperante ?por el miedo a las divisiones religiosas?.

La partici?n del L?bano es ya una realidad que aguarda y necesita simplemente ser reconocida por Naciones Unidas. La pregonada ?unidad nacional? es una gran farsa plagada de hipocres?a que no tiene ning?n futuro mas all? de una confrontaci?n cruenta. Hezbol? ha erigido su propio estado y desde 1982 mantiene su ej?rcito independiente, sus propias finanzas y estructuras econ?micas, su propia pol?tica exterior, maneja sus servicios sociales con alto nivel de populismo y asistencialismo, en definitiva, todo lo que el dinero iran? puede comprar.

Quiz? en dos o tres generaciones podamos dialogar y celebrar negociaciones de reunificaci?n, tal vez nunca m?s volvamos a unirnos. Ese no es el problema hoy.

En el L?bano llevamos esperando un siglo a la unidad real entre cristianos, sun?es y drusos. No podemos esperar otro siglo de guerras y tribulaciones. Debemos continuar con nuestro sue?o de construir una verdadera Naci?n en paz, libertad y democracia, incluso con dimensiones territoriales m?s reducidas, incluso sin ellos.

George Chaya es analista pol?tico internacional de origen liban?s y especialista en contraterrorismo y conflictos religiosos.

Tags: LIBANO, JIZBOLAH, DEMOCRACIA, TURCOS, CHIITAS, SUNITAS, FUNDAMENTALISTAS

Publicado por javerim @ 10:34  | ARTICULOS DE LOS MEDIOS
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