Lunes, 15 de octubre de 2007
Carta abierta a la Senadora Cristina Fern?ndez

Falta menos de un mes para las elecciones presidenciales y debo reconocer que me cuesta tomar una decisi?n sobre a quien favorecer con mi voto.

Mi confusi?n se debe a que - como muchos argentinos - cre? hasta hace poco que ning?n candidato de la oposici?n representaba una aut?ntica alternativa.

Debo confesar que ten?a la impresi?n de que su triunfo ser?a arrasador y que todo el pa?s se encolumnar?a detr?s de su candidatura.

Le confieso que me entusiasm? la idea de tener por fin en nuestro pa?s una mujer Presidente y una persona como Ud., que tanto ha hecho desde su puesto de senadora por afirmar la independencia y autoridad del Poder Legislativo y del sistema democr?tico en general.

Me entusiasm? tambi?n el hecho de que Ud. fuera la esposa de un Presidente que tanto ha luchado por fortificar a la democracia argentina.

Me puse a pensar en el privilegio que tiene su matrimonio ya que pueden hacer juntos lo que aman.

Yo s? que la calidad de las instituciones democr?ticas es una de sus preocupaciones principales y que Ud. se ha comprometido a cambiar muchos errores del gobierno anterior, principalmente las comunicaciones absolutamente cortadas con la prensa nacional y el aislamiento internacional que provoc? que el Presidente tuviera que dedicarse exclusivamente a apagar incendios locales.

Pero ?ltimamente confieso que estoy confundido.

Vengo siguiendo sus numerosos viajes por el exterior, en los que nos ha representado tan bien, y me he dado cuenta de que la Argentina no merece tener un Presidente como Ud.

Perm?tame explicarme:

Ud. se ha convertido ya en una figura internacional, tan conocida como el Presidente Lula, el Presidente Chaves, la Presidente Bachelet, el Presidente Calder?n, el Primer Ministro Zapatero, la Primer Ministro Merkel, el Presidente Fischer, etc., etc.

Ud. esta para trabajar en otro nivel que el de simple Presidente de un pa?s marginal, que ha quedado excluido por m?rito propio del c?rculo peque?o de los pa?ses que gobiernan el mundo y al que ya se unieron China, la India, Brasil y M?xico.

Ud. se puede permitir el lujo de mezclarse sin problemas entre la ?lite internacional, ll?mase Kissinger, Clinton, Porsche, Zipi Livni o las autoridades de la Reserva Federal de los Estados Unidos y hasta la prensa internacional comenta sobre la majestuosidad de su presencia.

La Argentina no la merece.

Nuestro pa?s, a pesar de los ingentes esfuerzos de su se?or esposo, viene en ca?da libre desde hace a?os.

?Vi? los ?ltimos informes de Transparencia Internacional y nuestro vergonzoso lugar entre los lugares mas corruptos del mundo?

Yo s? de su lucha incansable por la transparencia de los actos de gobierno en la Argentina, pero ?qu? se puede hacer cuando uno tiene empleados deshonestos?

Yo s? cu?nto apoy? Ud. al Presidente de los argentinos en el Senado para tratar de enderezar a nuestro d?scolo pa?s a fuerza de Decretos de Necesidad y Urgencia.

Yo entiendo que Ud. se sienta asfixiada en nuestro pa?s, con los problemas de siempre, los empresarios angurrientos que siempre quieren subir los precios ahorcando al pueblo, con los rateros de siempre que tienen aterrorizada a la poblaci?n y que ahora no s?lo roban sino que matan.

Yo entiendo que aUd. le fastidie esa gentuza de las villas miserias y estoy de acuerdo con Ud. que est?n muy lejos de los dorados salones de la diplomacia, en los que Ud. ha sabido moverse con la propiedad y altivez de una reina.

Pens?ndolo bien, estoy de acuerdo con Ud. en que es una p?rdida de tiempo tratar de explicar a la gente de planes de gobierno.

Concuerdo con Ud. que el nivel cultural de los argentinos ha descendido much?simo ultimamente y no entienden nada.

?Qu? pueden entender ellos de "acumulaci?n con inclusi?n" si lo ?nico que les interesa es el precio de los zapallitos? Ud. ya ha entrado en otro nivel, el de las macro-pol?ticas a nivel mundial.

?No ha pensado Ud. en presentar su candidatura a Secretario General de las Naciones Unidas?

Me cuentan mis amigos que saben de asuntos internacionales que nunca hubo una mujer en ese puesto. Yo estoy seguro que una figura como suya resolver?a mucho m?s r?pido los problemas mundiales que ese coreano que nadie conoce.

Ud. ya ha mediado entre ?rabes y jud?os, ?qu? le van a contar de ese l?o? Ud. es amiga ?ntima de un Presidente como Chaves, al que la mayor?a de los dirigentes de pa?ses desarrollados tendr?an miedo de estrecharle la mano.

Con su natural autoridad, estoy seguro que disciplinar?a r?pidamente a ese iran? de nombre dif?cil, Ahmadinejad....

Es triste reconocerlo, pero los problemas de nuestro pa?s son de escala mucho menor.

Nosotros ya no somos aquel pa?s orgulloso y potente. Hoy tenemos que vivir con lo nuestro, a un nivel bajo.

Por eso, le pido disculpas, la voy a liberar de mi voto. He decidido que votarla a Ud. ser?a atarla a la realidad de un pa?s que le queda demasiado chico. Ser?a un error grav?simo. Ser?a equivalente a poner a Bill Gates en Microsoft a tipear informes porque es r?pido con el teclado... Confieso que descubr? a los candidatos de la oposici?n.

Uno los ve humildes, esforzados, tratando de hacer mucho con poco.

Descubr? que la Dra. Carri?, que tambi?n es mujer, tiene ya formados sus equipos de gobierno.

Me gust? su eventual Ministro de Econom?a, un hombre que me hizo entender los problemas econ?micos que necesitamos resolver en el corto plazo.

Confieso - como ciudadano que va a decidir su voto pronto - que me sent? halagado, mimado, seducido..

Me gust? que se dirigieran a m? en un tono coloquial y me hicieran entender las cosas.

Los problemas mundiales parecen demasiado lejanos.

Me da verg?enza decirlo pero a m? me preocupa m?s que no me alcance el sueldo, el miedo que tengo a diario de que me maten para robarme los pocos pesos que me quedan en la billetera o que ciertos funcionarios me mientan descaradamente a diario...

En conclusi?n, perd?neme que haya decidido no votarla en octubre. Hace poco le? un libro de administraci?n de recursos humanos que me termin? de aclarar la cuesti?n.

Cuando una empresa demora el despido de un empleado que por alguna raz?n no rinde bien, est? cometiendo un doble error: est? afectando la moral de trabajo de los que rinden y est? impidiendo la realizaci?n de ese empleado que en otro puesto rendir?a mucho m?s.

Flaco favor le har?amos a una persona de los quilates internacionales que Ud. ha acumulado reteni?ndola en este pa?s. Ud. terminar?a agotada moralmente teniendo que soportar la mediocridad reinante y privar?amos a los organismos internacionales de una figura como la suya.

D?jele el trabajo sucio a los dem?s candidatos, que aunque no tan majestuosos, se los ve operar en una dimensi?n mucho m?s acorde con el pobre nivel general de nuestro pa?s.

Un ciudadano confundido
(Diario La Nacion)

Tags: ELECCIONES, ARGENTINA, KIRSHNER, CRISTINA FERNANDEZ, PRESIDENTE, VOTO

Publicado por javerim @ 20:17  | ARTICULOS DE LOS MEDIOS
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