Domingo, 02 de marzo de 2008


Raúl Castro es el nuevo presidente de Cuba, tras obtener el 99.37 por ciento de los votos, superando incluso a su hermano Fidel. Que un régimen esté en el poder durante medio siglo y obtenga estas cifras astronómicas de apoyo popular debe significar algo. Sólo en una sociedad que superó las contradicciones de clase, como dijo Raúl al asumir la presidencia, un líder puede estar cincuenta años en el gobierno, obtener el apoyo de casi todos los votantes y, como si eso fuera poco, desarrollar facultades extrasensoriales. En efecto, el mayor de los Castro viene anunciando desde hace por lo menos una década quién será su sucesor.

El imperialismo, la "gusanera" de Miami y aún la izquierda democrática de medio mundo, esgrimen argumentos como la falta de libertad de opinión y asociación y la represión a toda forma de descontento o disidencia para poner en entredicho el milagro electoral. Pamplinas. Lo que ocurrió el enero pasado es sólo la confirmación en las urnas del don profético de Fidel.

El pasado sábado, el líder perpetuo de la revolución cubana lanzó una nueva advertencia sobre el enemigo yanqui. "Lo que busca Washington es la anexión de la isla". Castro I no entró en detalles sobre los presuntos objetivos del plan. ¿Necesita Estados Unidos más cañaverales? ¿No sería más conveniente anexar Venezuela, cuyo líder tiene mayor expectativa de vida que Castro II y una gigantesca riqueza petrolera?

Sea como fuere, ahí está Washington reiterando el embargo comercial, una medida que tiene como objetivo forzar la democratización en Cuba, con un éxito que está a la vista. Extraña que tanto principismo no se aplique contra China, un régimen político tan comunista como el del Caribe y donde cada año se ejecutan a miles de presuntos delincuentes con balas que deben pagar sus familiares.

Pero las profecías de Fidel no se quedan en un simple cálculo electoral. En uno de sus últimos pronósticos aseguró que Cuba "no va a volver a su pasado capitalista", como ocurriera con otros países comunistas. Sería un hecho histórico: hasta ahora, todos sus hermanos emancipados del yugo capitalista terminaron abrazando la economía de mercado, con la sola excepción de Corea del Norte y la propia Cuba. Como si esto fuera poco, en todos los países en los que hubo elecciones libres, el Partido Comunista fue depuesto del gobierno y virtualmente extinguido.

El fundador de la dinastía Castro cree que el pluripartidismo es una pluriporquería, un refugio de oportunistas y contrarrevolucionarios a sueldo del imperialismo. Algunos observadores se preguntan cómo un pueblo tan satisfecho, maduro y esclarecido podría caer en semejante trampa. Sin embargo, ahí está el ejemplo de los rusos, ucranianos, lituanos, estones, letones, alemanes, polacos, checos, eslovacos, rumanos, húngaros y croatas, que pudiendo vivir al calor de la emancipación de clase, optaron por la democracia burguesa y la acumulación de capital. Claro que Cuba es diferente: con un salario de 10 dólares y una libreta de racionamiento, ¿quién habría de arriesgarse?



Tags: CUBA, FIDEL, RAUL, COMUNISMO, IMPERIALISMO, REVOLUCION, EMBARGO

Publicado por javerim @ 1:11
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios