S?bado, 28 de junio de 2008
ALEGRIA y TRISTEZA: las dos caras de la moneda
Bernardo Ptasevich                20 06 2008
 
 Produce sentimientos encontrados la tregua entre Israel y Hamas. Los israelíes nunca pensamos que tendríamos al final que pactar con estos grupos para dar un poco de tranquilidad a nuestros habitantes de Sderot y alrededores. Esto cambia radicalmente la postura de Israel de no tratar con terroristas y por lo que se anuncia en los próximos días también quedaran libres presos con sangre en las manos. Viendo las cosas desde el punto de vista de los sentimientos y las sensaciones: como puede uno no estar contento ante la posibilidad de que muchos israelíes que viven cerca de Gaza tengan un poco de tranquilidad y no reciban, aunque sea por un tiempo la visita indeseable de misiles? Como podemos ocultar la alegría de pensar que pueda haber un final feliz para Guilad Shalit y para su familia? Como resistirse a la ilusión de abrir nuevamente un camino que pueda acercarnos a algún tipo de paz algo mas duradera? Como dejar de soñar de que alguna vez los judíos y todos los israelíes podamos tener el ansiado shalom?
La otra cara de la moneda es diferente, la parte amarga que produce tristeza. Otra vez cedimos cuando quienes nos atacan a diario decidieron que era el momento oportuno de tomarse un descanso que les permita re equiparse y a su vez mostrar al mundo que son los interlocutores de los palestinos. Volvemos a creer en quienes nunca han cumplido con su palabra, negociamos con quienes no reconocen nuestra existencia. Estamos dando tiempo, espacio y circulación amplia en su red de túneles, lo que les va a permitir recuperarse de los últimos golpes que nuestro ejercito les ocasiono cuando respondió a la caída de misiles en Israel.  No han cambiado, se van a  preparara para intentar cumplir con sus metas de aniquilación en un momento mas oportuno. Estamos delegando nuestra seguridad. Dejamos en manos de Egipto la lucha contra el contrabando de armas,  transfiriendo la responsabilidad de cuidarnos y defendernos de un futuro cercano que puede ser peor que la situación actual. Como podemos convivir con esa alegría y la tristeza que produce la tregua citada?  Por el momento habrá que esperar los acontecimientos. No creo que Ismael Haniye, Khaled Mashal, y sus sequitos hayan cambiado ni un poquito sus planes y sus metas, sino que lo que mas les conviene en estos momentos es un descanso, un espacio para preparar los próximos pasos. No creo que Ehud Olmert hubiese promovido o aceptado esta tregua en otras circunstancias. No me refiero a las denuncias que pesan sobre el, sino a la evidente falta de apoyo internacional, incluido Estados Unidos, para una amplia operación en Gaza. Si luego de este periodo por mas corto que se presente se hace necesaria esa incursión, nadie podrá decir que el gobierno de Israel no intento otros caminos.  Solo nos queda confiar en la posibilidad de lo que puedan hacer las gestiones diplomáticas y políticas mientras dure el periodo de calma. Para tener una alegría real habrá que encontrar un acuerdo de paz que reconozca al Estado de Israel, que de la máxima seguridad a sus  habitantes y a su territorio. Hay que permitir y apoyar la creación de un Estado Palestino que se maneje dentro de normas medianamente civilizadas o por lo menos dentro de normas.  Debemos conseguir que los palestinos tomen la responsabilidad de sus actos, tanto presentes como futuros y que lo hagan como país y no como agrupaciones divididas y no imputables.
Agrego a la alegría y la tristeza que convive en nosotros en forma simultanea algo que ya no podemos ocultar de ninguna forma: Incertidumbre total sobre el futuro, cada día mas incertidumbre. Las decisiones sobre estos asuntos que nos afectan a todos en bien o en mal están en manos de pocas personas. Es correcto que así sean las negociaciones, ya que un pueblo no puede negociar, deben hacerlo los gobernantes. Deseo que se den los próximos pasos de todas estas gestiones con la mayor serenidad y equilibrio sin que la política interna o los problemas afecten las decisiones o cambien los tiempos de las mismas. En los casos donde se deba entregar tierras o hacer concesiones se deben hacer las consultas correspondientes, no solo a los políticos, no solamente en la Knesset sino a la población que será afectada en bien o en mal por esos acontecimientos. Es que no se trata solo de estar alegres o tristes. Estamos hablando de su futuro, y del futuro del Estado de Israel.

Tags: TREGUA, HAMAS, ISRAEL, PALESTINA, PAZ, KASSAM, VIOLENCIA

Publicado por javerim @ 21:06  | EDITORIALES DE BERNY
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