S?bado, 28 de junio de 2008

 

LOS SEÑORES DE LA RISA

Bernardo Ptasevich             28 06 2008

 

 

Como puede creer la oposición que ganara adeptos con un comportamiento inadecuado en la Knesset a la cual deberían concurrir con propuestas, con ideas y no como quien va a ver un programa cómico de televisión? Tienen suerte, la mayoría de los habitantes no mira estos programas, no los ve haciendo el ridículo y mostrando su máximo desinterés por cumplir la función para la cual fueron electos. Pero nada de lo que se hace es gratuito. Podrán estar en desacuerdo con el Primer Ministro E. Olmert y pueden incluso hacerlo saber en ese ámbito pero la forma en que lo hacen los desacreditan totalmente. La soberbia, la falta de respeto, no es hacia  la alocución de Olmert sino hacia toda la población. No importa si el discurso que se escuchaba era contrario a sus intereses, no importa siquiera si esta bien o mal lo que se decía, ellos deben ubicarse como legisladores, mostrar su nivel profesional, pero sobre todo mostrarse como personas que puedan imitarse, como ejemplos para la comunidad. Muy lejos de eso, intercambiaban bromas en alta voz, reían a carcajadas tratando de atraer la mirada del resto de la sala, cosa que lograron. Sin embargo, cualquier persona educada habrá juzgado estos deslices de la forma contraria al efecto que quisieron conseguir. No me siento representado por estos personajes. Como la oposición es necesaria me gustaría tener otras alternativas, de personas serias, respetuosas de sus funciones, que sientan que están allí para dar un servicio a quienes los eligen y que no se sientan todopoderosos de tal forma que usan las reuniones de la Knesset  para divertirse. No es momento de diversión! Si desean reír que vean en sus casas una película cómica de las tantas que hay en el video club o en Internet. Es momento de tomar decisiones cruciales, frente a la posibilidad de paz o incluso a la posibilidad de guerra, frente a la recuperación de nuestros soldados, frente a todos los temas importantes que tiene la gente. En momentos en que la infracción no condice con los índices oficiales, cuando muchos alimentos han aumentado 40 % o mas, cuando los sueldos mínimos siguen siendo muy mínimos  y aun así falta trabajo, cuando a la gente no le alcanza su ingreso aunque tengan empleo, no podemos concebir que nuestros representantes se diviertan con nuestros recursos. Hay que hacer el trabajo. Acepto errores, de esos errores que cometen los que hacen. No acepto la desidia, el desinterés por los problemas, ver a estos personajes sentirse de otra casta, de una superior a la del pueblo. Al final del camino solo los espera el fracaso, porque todos los pueblos consiguen las cosas en las que creen. El pueblo de Israel tendrá muchos defectos, pero tiene muchas mas virtudes. Principalmente es frontal, sabe hacia donde se dirige. En su mayoría desea vivir en paz, disfrutar de su familia, progresar, tener un futuro mejor. Dirigentes que vayan contra esos preceptos, están destinados al fracaso. Si cometimos el error de ponerlos en ese sitio pensando que nos representarían, si creímos en sus cantos de sirenas o en sus falsas propuestas, nos han defraudado. Pero los errores se pueden enmendar cada vez que hay elecciones, En mi caso nunca votaría por alguien que va a la Knesset a divertirse con nuestros problemas. La vida continúa. Los ciudadanos debemos seguir con nuestro día a día, tratando de cumplir con nuestro trabajo, de atender a nuestra familia y a los temas de la comunidad que integramos. En el tiempo que nos quede es nuestro deber estar informados. Tratemos de ver quienes son los que en el error o el acierto tienen la real intención de trabajar en los temas importantes de Israel y de sus habitantes. Solo después de ello decidamos a quien le damos nuestro pequeño aporte, un voto, que junto a muchos otros los llevara al sitio donde puedan realizar lo prometido. Que los señores de la risa reflexionen y empiecen por respetar a sus electores y a todo el pueblo que representan, a trabajar en lugar de hacer un show televisivo donde se crean las estrellas que no son. Para terminar, quedo a la espera de buenas noticias, esas que me permitan titular mi próxima nota de la siguiente forma: GUILAD SHALIT… AL FIN EN CASA.

 


Tags: diputados, oposicion, parlamento, politicos, respeto, voto

Publicado por javerim @ 21:30  | EDITORIALES DE BERNY
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