S?bado, 19 de julio de 2008
LA BRONCA CONTRA LA RAZON
Bernardo Ptasevich

 
Tengo bronca por el atentado de Jerusalén y eso despierta dentro de mí todos los sentimientos negativos. Mi reacción inmediata me impulsa a devolver golpe por golpe, ojo por ojo, diente por diente.  Quisiera tener al terrorista en mis manos y sin pensar en nada hacerle el mismo daño que el ha provocado, siento que esto no puede quedar así, Pienso que alguien tiene que hacer algo, que hay que castigar a quien hizo semejante crimen. Ni siquiera  atino a pensar si puedo hacerlo, si es legal, que sentiré unas horas mas tarde, la bronca no me deja pensar. Pasados algunos instantes me dirijo a las paginas WEB, a la información de los diarios, a las noticias, y leo declaraciones de E.Olmert y del Ministro Barak, que por una vez coinciden en algo y dicen que hay que destruir la casa de los familiares del terrorista. De pronto mi bronca deja paso a la realidad y me doy cuenta de algo que ya sabia al conocer los hechos. El terrorista fue abatido y esta muerto. Recordé el refrán que dice, muerto el perro se acabo la rabia, pero en este caso no lo encuentro aplicable. La rabia perdura y perdurara por mucho tiempo y mientras haya terroristas que tomen la vida de otras personas por medio de la violencia, los atentados, secuestros u otros métodos. El deseo de venganza estará allí siempre escondido esperando salir a la luz, pero sin embargo debe ser contenido por la razón. De pronto me doy cuenta que el culpable de los hechos al que quiero castigar ya no existe y veo que todo apunta a castigar a los familiares por el delito que el ha cometido, que de alguna manera utilizaremos también métodos violentos para hacerlo. La ley no permite castigar a un padre por los delitos que cometa su hijo, ni a una esposa por los de su esposo, ni a un hermano por los de su hermano. Claro que seria una alerta para otros, que sepan que si un pariente hace un atentado perderán su casa y sus derechos sociales. Que sepan que tendrán nuestro repudio, algo que de todas formas ya tenían de una u otra forma. Como podremos pensar que destruir esas casas y castigar a los familiares va a cambiar su comportamiento como israelíes? A quien se le puede ocurrir que dejaran de odiarnos, que cumplirán con las leyes del país, y hasta que podrán tenernos cierto cariño o respeto? Ahora si que tengo un problema! La bronca contra la razón, la revancha contra la justicia, la venganza contra las convicciones humanas. Nuestro instinto nos lleva a que no podemos quedarnos con los brazos cruzados. Entonces agarramos lo primero que se nos ocurre y lo ponemos en practica para que se note que los israelíes tenemos una reacción rápida ante los hechos. Cuando anteriormente recibimos cohetes kassam o atentados ya hemos destruido sus casas y sin embargo no hemos logrado ningun cambio. Claro que esos hechos no habian sido protagonizados por arabes israelies y sus casas no estaban en nuestro territorio. Estamos ante un hecho nuevo, uno de los tantos que vamos a tener que afrontar. Un acto terrorista ejecutado por cuenta propia por una sola persona, sin sustento de organizaciones, sin un aparato que lo prepare, algo difícil de predecir y de contrarrestar. Este hecho nuevo y diferente debe tener también una respuesta nueva y diferente que nuestros dirigentes tienen que pensar. A partir de ahora, si esto se repite, habrá que repetir también el castigo que queremos aplicar. El problema no esta en la elección del castigo sino en el destinatario del mismo y por supuesto en respetar la ley para su aplicación. Nada peor que castigar a otros por delitos que no cometieron. Sin embargo se hace necesario pensar en una solución al problema global y de alguna forma este atentado prendió la lamparita, encendió la alarma y va a poner en funcionamiento los mecanismos de defensa a los que tenemos derecho. No debe haber personas que vivan en el país con todos sus derechos y que no respeten sus leyes, sus normas y a sus ciudadanos. Israel debe ser un sitio donde no se persiga a sus habitantes por sus creencias o no creencias, pero no debe entregar documentos de identidad a los arabes israelies solo por la obligación de legalizarlos y poder controlarlos. Hay que definir los temas de fondo y por cierto que habrá polémica y discusión por las distintas posiciones políticas o religiosas y de cómo cada parte concibe al Estado de Israel. De todas formas postergar esa discusión y la toma de decisiones solo nos expone a más casos como el atentado de Jerusalén. Un castigo ilegal a terceras personas aunque sean parientes del terrorista, (siempre que no se pueda determinar que intervinieron de alguna forma en el hecho) no va a impedir que se repitan estas situaciones. Creará por el contrario una  predisposición negativa entre árabes israelíes e israelíes que mantienen una delicada y frágil relación de convivencia hasta el momento.  Si las conversaciones actuales terminan en la formación de un Estado Palestino, el tema de los árabes israelíes requiere decisiones y nuevas propuestas. La creación de ese estado debe servir también  para solucionar este problema, y es importante que este tema deje de manejarse con piloto automático e integre la agenda de las discusiones. Si este hecho no se repite quedara como un tema aislado. Si se generaliza como comportamiento habitual de la población árabe israelí  habrá que tomar medidas legales, pero mucho más severas que destruir la casa de familiares de un terrorista individual. Un país sin justicia no tiene futuro como Nación y debemos contener la bronca priorizando ese objetivo.
 

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El futuro es lo unico que se puede cambiar. Berny

Tags: ATENTADO, JERUSALEM, ISRAEL, TERRORISTA, JUSTICIA, LEYES

Publicado por javerim @ 23:23  | EDITORIALES DE BERNY
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