Domingo, 20 de julio de 2008

Bernardo Ptasevich     Editorial  7 06 2008

 

Israel es el único país que parece obligado a devolver territorios ganados en una guerra. Hay mucha presión de los países que tienen en su seno a los grupos terroristas y extremistas que produce miedo a las represalias, sobre todo en Europa. El carácter judío del pueblo de Israel es intolerable para muchos. Por ultimo la supuesta obtención de la paz a cambio de tierras parecería algo imposible de rechazar. Tanto nos han convencido, que los propios habitantes y gobernantes del país sentimos la obligación de conseguir que el mundo de una vez por todas nos quiera. La forma de lograrlo seria entregar al vencido el territorio obtenido en guerras que no quisimos y que no promovimos. En todo caso es hora de usar los términos correctos. Hoy se esta negociando la entrega de territorios y no la devolución de los mismos. En primer lugar porque no esta claro que el derecho de palestinos y sirios sobre esas tierras sea anterior al derecho que tiene Israel sobre ellas. Existe muchísima documentación y pruebas de vida judía en esos lugares,  anterior a la existencia de Siria y por supuesto a la de una futura Palestina que nunca antes existió y cuya causa fue inventada hace pocos años. Dejemos de usar el termino devolución porque nadie devuelve lo que cree propio. Seguir diciendo que gestionamos devolver el Golán o territorios a los palestinos seria reconocer que les pertenece y que estamos allí por motivos expansionistas y no de seguridad. Dicen que allí vivieron mucho tiempo familias árabes y que eso les da derecho a reclamar esas tierras. Según esa posición en algunas decenas o quizás cientos de años los judíos podríamos reclamar algunos territorios en Estados Unidos, Argentina, Uruguay, Francia, México, España, Canadá o Australia, cosa que no parece para nada razonable. Si los judíos tienen que devolver territorios a los Palestinos y El Golán a Siria, los palestinos y los Sirios tendrían que hacer lo mismo y devolverlos a quienes se lo quitaron cosa que a nadie se le ocurrirá proponer. Es innumerable la cantidad de países que tienen territorio ganado en guerras de independencia o posteriores. Muchos de ellos ya no son reclamados porque formaron parte de acuerdos de paz que se firmaron luego, donde primaron otros intereses de las partes que lo hicieron posible. Nos quieren convencer que en nuestro caso Israel debe conseguir la Paz entregando  territorios y que esa formula garantizara su seguridad y derecho a existir. Sin embargo de llevar a buen puerto esa formula el problema seguiría vigente. El odio de los palestinos y los sirios hacia Israel y los judíos no va a desaparecer por esa entrega de tierra. El objetivo del Hamas y otros grupos terroristas de tirar a los judíos al mar para quedarse con todo el territorio Israelí tampoco habrá cambiado. Ni siquiera cambiara la educación para la muerte que reciben los niños en las escuelas palestinas. Las amenazas de Nasrallah y sus secuaces nada tienen que ver con la devolución del Golán y no se resolverán con su entrega sino que se potenciaran por la presencia visible u oculta de Irán. Amadhinejad no va a dejar su producción de armas nucleares ni de vociferar sobre la desaparición de Israel porque se entreguen esos territorios. Por el contrario estará mejor posicionado para cumplir con sus objetivos de aniquilación. No esta claro que exista una solución a estos problemas, pero si la hay no pasa por este punto. Recién cuando se empiece a cambiar el odio por tolerancia se podrá iniciar el camino hacia la paz. No hay acuerdo, contrato, tratado, o documento que vaya a ser respetado mientras exista odio, cultura de muerte y destrucción. Deberíamos entonces concentrarnos en ver como vamos a seguir defendiéndonos, como vamos a mantener la seguridad de nuestra población, como vamos a seguir existiendo y desarrollando nuestro futuro. Solamente si pensamos que no podremos hacerlo, si pensamos que nos van a derrotar, si creemos que por fin  nos van a tirar al río, si tememos que Irán cumpla con sus promesas y no podremos evitarlo, o sea si nos sentimos perdidos y sin alternativa, solo en ese caso tendríamos como vencidos que entregar lo que reclaman sea o no sea justo, sea o no sea necesario para nuestra seguridad, sea o no sea lo que deseamos. En ese caso no podríamos elegir y habríamos  comenzado el camino inverso del que nos llevo a establecer un estado soberano, libre, y democrático.  

Creo en la paz, amo la paz. No creo en las mentiras, en parches que empeoren la situación, no creo en quienes nunca cumplieron un trato. Cuando llegue el momento de hablar de paz verdadera, estaré en primera fila, incluso si se hacen concesiones por algo que valga la pena. Mientras tanto solo pienso en como vamos a defendernos de todos los ataques que recibiremos. Basta de supuestas devoluciones, basta de hablar de entregas a cambio de espejitos de colores. Deseo y espero que ningún gobernante se tome la atribución de entregar tierras sin consultar específicamente a los dueños del país que son sus ciudadanos.



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El futuro es lo unico que se puede cambiar. Berny

Tags: GOLAN, ISRAEL, SIRIA, PALESTINA, GAZA, JERUSALEM

Publicado por javerim @ 0:25
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