Domingo, 05 de octubre de 2008

Sra. Tzipi Livni: "Estamos haciendo las cosas mal"

Bernardo Ptasevich             20-09-2008



Cuando pocos miles de personas deciden en pocas semanas quien será el Primer Ministro de Israel, algo no funciona bien en el sistema. Estamos hablando de una absoluta minoría de los ciudadanos del país.

 

 

Es cierto que fue la elección interna de un partido, pero de antemano se sabía que el resultado nos daría la posibilidad de elegir al próximo presidente. La persona elegida me parece lo adecuado para muchas de las tareas pendientes del gobierno. Sin embargo eso no significa que los métodos sean correctos, y que se los pueda seguir utilizando como algo justo. En próximas ocasiones un grupo de 30.000 personas podría elegir alguien nefasto para dirigir el país y ejecutar esas tareas.

Pasaron pocas horas y el Sr. Shaul Mofaz, quien pudo ser también nuestro próximo presidente ha dado un paso al costado. Dejando de lado posibles asuntos personales, en lo político nos hace pensar que de haber sido elegido solo seguiría en el cargo mientras fuera vencedor en todos los asuntos que le tocara afrontar. Sin  con esto menospreciar sus actuaciones anteriores creo que le hubiese correspondido continuar peleando por lo que crea mejor para el país y por las propuestas que hizo a sus seguidores y por la que lo han votado. Eso de jugar un partido y si pierdo me voy no me parece saludable. Sus partidarios son los que están hoy mas contrariados por su actitud.  Por su parte el líder opositor Benjamin Netaniau, lejos de escuchar una propuesta o de conversar sobre lo que hay que hacer para el país, aprovecha la situación actual para exigir elecciones anticipadas pensando en ser el ganador de las mismas. Promueve reuniones con los laboristas y su líder  Ehud Barak  así como con los dirigentes del partido Shas, tratando de convencerlos de que no integren un nuevo gobierno. El ajedrez mueve sus piezas y no alcanza con lo que cada uno hace o quiera hacer, porque todo depende de los movimientos del adversario político.  Parece mentira que hablemos de adversarios cuando los israelíes tenemos tantos desafíos por resolver, entre ellos nada mas ni nada menos que nuestra propia existencia. El líder del partido Shas, Eli Yishay antes de reunirse con Zipi Livni ha declarado a los medios de prensa sus exigencias de que el Estado cubra todo el presupuesto de su red escolar y de no incluir a Jerusalén en las negociaciones de paz como condición para dar su apoyo. Esta restricción ya existe en las negociaciones con los palestinos y todos sabemos que ese es uno de los temas que no han dejado avanzar los acuerdos ya que muchísimos israelíes no desean ceder ni un centímetro de la ciudad santa. Ponerlo como condición previa para conversar sobre la formación de una nueva coalición no era necesaria. Ehud Barak y el laborismo esperan a su vez expectantes el momento adecuado para proponer sus demandas.

Así como están las cosas, seria nefasto que por el solo hecho de formar gobierno la Sra. Livni cediera a condicionamientos que luego la perjudicaran en su tarea de gobernar. Por consiguiente y sabiendo que todos los actores pedirán beneficios para su sector, lo mas aconsejable es que tome el toro por las astas y anuncie su decisión de convocar inmediatamente a elecciones. Netaniahu podrá ponerse muy contento con ello, pero seguramente estará equivocado. La gran mayoría de la gente quiere cambiar. No cambiar al gobierno sino a los viejos gobernantes, no importa del partido que sean y los viejos métodos de hacer política.  Lo más probable es que si estando hoy en posibilidad de formar gobierno mediante prebendas decide por el contrario llamar a elecciones, Livni será casi segura ganadora de las mismas. El ciudadano quiere ver actos como estos, que sus gobernantes hagan las cosas en forma correcta. La Sra. Zipi Livni ha dicho cuando fue Ministro de Absorción y en referencia a los olim: Estamos haciendo las cosas mal.

No he escuchado a otros políticos ni gobernantes hacer una autocrítica semejante en el mismo momento de ser los funcionarios que deciden respecto al tema. Esa misma actitud es necesaria ahora y ella puede repetirla. Sabe que no solamente es lo correcto sino que también aumentaría con esa decisión la base de sus votantes. No necesita hoy que los políticos cuestionados la apoyen, eso seria como un pesado collar de hierro. Ella necesita de una coalición pero con los ciudadanos. La población esta esperando sus gestos y sus decisiones. El pueblo israelí esta apto para el cambio. Así creció, así se fue formando a través de sus 60 anos de existencia, con permanentes cambios de acuerdo a la realidad de los hechos, de acuerdo a la actuación de sus líderes, de acuerdo a las necesidades. Hoy necesitamos algo nuevo, ni un líder autoritario que se crea todopoderoso, ni un salvador que se sienta imprescindible. Si Livni forma un equipo y habla claro a los ciudadanos de cuales son sus objetivos, con que métodos va a lograrlos y con que personas va a llevar a cabo lo prometido, la gran mayoría de los votantes se pondrán detrás de esas metas. Cuanta más apoyo consiga en las urnas mayores serán las posibilidades de lograr los objetivos con éxito. La gente sabe lo que quiere, pero sobre todo sabe lo que no quiere. Nadie quiere ya la vieja política, nadie quiere más acuerdos por conveniencia personal o partidaria, nadie quiere más corrupción, nadie quiere más políticos que mientan. Quien interprete estas premisas será el nuevo primer ministro de Israel. Es hora de decidir. Usted, que opina?

 

 

 

 

 

 

 

 

                                                                                                               


Tags: israel, politica, democracia, acuerdos, corrupcion, tzipi livni

Publicado por javerim @ 5:51  | EDITORIALES DE BERNY
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