Domingo, 05 de octubre de 2008

Barajar y dar de nuevo

Bernardo Ptasevich            07 09 2008     para Semanario Aurora

 

 

 

En poco tiempo este gobierno tan cuestionado dará lugar a otro que el pueblo israelí va a elegir en las urnas. Será importante a partir de allí lo que se hará en el futuro, mucho más que lo pendiente de aclaraciones.  Eso tendrá que quedar en manos de la justicia con sus tiempos diferentes a los de la política. Llega el momento de decidir quien queremos que nos dirija en los próximos años. Tenemos por el momento cuatro nombres para elegir, todos ellos viejos conocidos que han sido Primer Ministro, o Ministros de una o más carteras. De alguna forma todos ellos gobernaron y no tienen mucho de nuevo para ofrecernos.  Para poder elegir es importante que haya opciones y esa no es la situación de las futuras elecciones. Donde esta la novedad? Que nueva  propuesta tenemos? Es que los candidatos forman parte de una casta a la que no pueden acceder otros ciudadanos?

Que podrán hacer que ya no hayan hecho los Barak o los Netaniahu? O es que no se han equivocado bastante. Que nos ofrecen de nuevo que nos haga pensar en votarlos?

Que puede hacer el ministro Mofaz, diferente a lo hecho desde su ministerio y sus actuaciones anteriores?  Ellos critican todo lo que se hace pero no solo lo han hecho mal antes sino que de alguna forma han participado también de los últimos acontecimientos.

 Nos queda de ese cuarteto la Sra. Tzipi Livni que se presenta limpia e inmaculada en sus antecedentes (hasta que alguien se le ocurra denunciarla por alguna cosa, algo que seguro sucederá si ocupa el puesto de Primer Ministro).  En este caso hay opiniones divididas, quienes están de acuerdo con su actuación en el gobierno y en los distintos ministerios y quienes creen que no tiene la fuerza y la tranquilidad para tomar decisiones bajo presión, o quienes creen que las mujeres no pueden gobernar un país como Israel. (Recordar a Golda Meir)   Pero si ella fuera la elegida y aun antes seria apropiado que logre desprenderse de su imagen como parte del actual gobierno, demostrar o convencernos que esta capacitada para formar un buen equipo de gobierno que pueda  sortear con éxito las no pocas dificultades que se van a presentar. Deberá buscar para ello a personas intachables con excelentes para las tareas que cumplirán. No existe manera de evitar ante cada situación en la que haya que tomar posición, que aparezcan personas o grupos de poder que se opongan a las decisiones y actúen en contra de quienes las tomaron, tratando de desacreditarlos con todo tipo de ataques mediáticos,  políticos o judiciales.  Con los temas que hay que resolver ese equipo debería estar formado con integrantes de todas las corrientes generando un amplio consenso. Eso no significa llegar a arreglos o transas de cambiar nombramientos por apoyo sino que debe buscar personas decentes y de capacidad comprobada sin importar a que partido pertenezcan.

La Sra. Livni ha demostrado ser hábil diplomática, no en vano llega a ser una de las candidatas con posibilidades ciertas de lograr ser Primer Ministro. Esperemos que sepa cuales son sus cualidades y potencialidad actual y no trate de imponerse en lugar de acordar para que sus decisiones representen de alguna forma a la mayoría de los israelíes. Es cierto que hay temas de seguridad, temas de guerra, u otros referentes a negociaciones o posibles acuerdos de paz en los que hay que tomar en cuenta aspectos que la población general desconoce. La opinión pública no puede decidir el peligro que pueda representar determinada situación, digamos como ejemplo,  un ataque a Irán, una futura guerra abierta con nuestros vecinos hostiles, o alguna nueva incursión en Líbano o en Gaza. Esos y algunos otros casos necesitan de personas experimentados con conocimientos suficientes sobre cada tema, por lo cual plebiscitar decisiones de ese rango seria una irresponsabilidad. Sin embargo el país es de sus habitantes y no de su gobierno. El gobierno es solo un gerente que debe llevar a cabo las políticas para las cuales ha sido elegido. Por lo tanto la elección misma puede transformarse de algún modo en un plebiscito. No se por que motivos los políticos de ISRAEL no presentan a la población  su posición sobre cada uno de los cinco o seis temas fundamentales del país. Quizás crea que no es necesario o que ello les atara de pies y manos en un futuro gobierno. Sin embargo, si recibiéramos esas declaraciones, los ciudadanos podríamos elegir mejor a nuestros representantes, de forma más racional y menos emotiva, tomar en el momento de votar,  una decisión responsable e inteligente. De lo contrario, seguiremos diciendo al mundo y a viva voz que tenemos la única democracia del Medio Oriente, pero en los hechos solamente usamos una parte de ese imperfecto sistema que hasta ahora nos parece el mejor que existe si queremos tener algo de justicia, derechos y equidad para la población.  Muchas veces los habitantes del país no participan como deberían en estas pocas y únicas oportunidades de opinar que se les brinda. Debemos aprender de los errores y saber que de nuestros votos han salido los gobiernos que hemos tenido. Luego nos quejaremos por lo que hacen, pero nosotros mismos los hemos puesto allí, por acción u omisión, por votarlos o porque no nos interesan los temas del país. No es pretexto que no nos interesa la política. Tampoco que los políticos son malos o son todos iguales. Nada podrá cambiar si quienes votamos lo hacemos por el amor o lealtad a un partido, porque nos gustan los colores de la publicidad o las canciones que repetirán su slogan una y otra vez. Pidamos que nos digan       que es lo que van a hacer, que nos digan cual es su posición frente a los temas principales, incluso que nos digan quienes formaran sus equipos, con quienes van a gobernar si ganan. Analicemos luego sus antecedentes, su comportamiento y su trabajo anterior. Juzguemos si están capacitados para la función y responsabilidad que  quieren asumir.

Recién allí podremos dar un voto, y entre todos, miles de votos a un candidato para que se convierta en nuestro próximo Primer Ministro. Realmente, yo no creo que eso vaya a suceder. No veo interés de los candidatos en comprometerse ante el pueblo israelí con una propuesta clara que pueda ser apoyada por la mayoría de nosotros. Si existiera la opción, me gustaría tener un nuevo gobierno con personas nuevas, de trayectorias intachables en las diferentes especialidades, sin importar si son o no son políticos, si son o no son de tal o cual partido o tendencia. Un equipo, eso es lo que necesita Israel en estos momentos. No nos hace falta un ídolo, ni un salvador, que decida por nosotros si nos llevara a la gloria o al desastre, a la paz o a la guerra. Espero que alguien pueda formar un polo de poder suficiente para tener posibilidades y que entienda estas premisas sin las cuales el futuro se ve oscuro y difícil de predecir. Tiremos el viejo mazo de cartas marcadas. Compremos uno con barajas nuevas y hagamos lo inevitable. Barajar y dar de nuevo.

 

 

 


Tags: POLITICA, JUSTICIA, MEDIO ORIENTE, ISRAEL, PROMESAS, CIUDADANOS

Publicado por javerim @ 5:59  | EDITORIALES DE BERNY
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