S?bado, 25 de octubre de 2008
Saqueo en el gallinero

Opiniones

Publicado el 25.10.2008 11:00
Por Claudio Paolillo


Dentro de algunos años —presumo que no demasiados— la historia se encargará de poner en su lugar a los gobernantes latinoamericanos que, en nombre de la “izquierda”, el “progresismo” y, aún, del “socialismo”, han estado durante mucho tiempo robando a sus pueblos, directa e indirectamente, la riqueza que nunca debió pertenecerles.

 

Ya sabremos con los detalles que todavía no tenemos lo que ahora podemos apenas ojear y, sobre todo, intuir: que el presidente Hugo Chávez ha estado disponiendo a su gusto de la riqueza del pueblo venezolano para su megalómano proyecto de conquista latinoamericana, comprando apoyos y votos de colegas corruptos o pusilánimes. Ya sabremos las cifras exactas de lo que acabará siendo, sin dudas, uno de los más fantásticos robos perpetrados por un gobernante en la historia de la región.
 
Lo sabremos, tarde o temprano. Y no sólo conoceremos la verdad sobre el “proceso” liderado por Chávez. También aparecerán los datos de sus alumnos más dilectos. Por ejemplo, los del matrimonio presidencial que tiene a su cargo las riendas de la hacienda pública en Argentina.
 
La decisión anunciada el 21 de octubre por la presidenta Cristina Fernández de Kirchner, destinada a confiscar los 30.000 millones de dólares que los trabajadores y jubilados argentinos creían a salvo de su voracidad en fondos de ahorro privados (AFJP), es de la más pura estirpe chavista. Sin siquiera molestarse en pedirles permiso a los propietarios de ese dinero para disponer de él, la dupla gobernante en Argentina —uno de los países más beneficiados por la chequera dispendiosa de Chávez— decidió apropiarse de esos recursos, en un intento barato y, sobre todo, ruin, por seguir con su propia “fiesta progresista”.
 
Después de leer las declaraciones de Cristina Fernández argumentando que la confiscación de los ahorros de la gente es para defender a los trabajadores y jubilados, llegué a la conclusión de que va a ser bastante difícil que los Kirchner logren superar su marca en materia de cinismo. ¡Es la primera vez que alguien me roba y encima me dice que lo hace para hacerme un favor!”, explotó el reconocido economista y profesor argentino Roberto Cachanosky en su sitio web “Economía para todos”.
 
No es para menos. Los Kirchner, Chávez y émulos como Evo Morales y Daniel Ortega, deben creer que nunca tendrán que rendir cuentas de sus actos. Pues, tendrán. Y ya empiezan a pagar el precio por sus desaguisados.
 
Las calificadoras de riesgo, los bancos, la prensa especializada y gobiernos de las más variadas tendencias políticas están analizando esta nueva arremetida del matrimonio peronista como una suerte de “manotón de ahogado” que, ante la crisis mundial que afecta, entre otras cosas, a los precios de los commodities, echan mano a cualquier dinero fresco que tengan a su alcance para seguir fogoneando la locomotora de un tren que ha empezado a descarrilar.
 
Los valores españoles con intereses en Argentina, por citar un caso, fueron seriamente perjudicados después del anuncio presidencial: Repsol YPF perdió 15,75%, Telefónica 8,83%, Iberdrola 8,31%, Santander 9,91% y BBVA 9,1%. Esto es consecuencia del “miedo a la rapiña de los Kirchner”, evaluó el sitio argentino “Urgente 24”. En Madrid ya nadie se hace más ilusiones: hablan de “la inveterada costumbre de la pareja presidencial de violar todas las reglas del juego en cuanto tropiezan con alguna dificultad”.
 
La nueva estafa del gobierno contra los sufridos ciudadanos argentinos no ha podido, sin embargo, ahogarles el sentido del humor. Reírse de las propias desgracias es algo típico del Río de la Plata. Está en el tango. Durante una convención de ejecutivos de finanzas que se desarrollaba en la provincia argentina de Mendoza, simultáneamente con los anuncios de la presidenta, circuló este chiste: “Papá, papá: ¿qué es una AFJP?”, pregunta un niño. Su padre le responde: “Una caja de ahorros que tenían los Kirchner con la que compraron el Sultanato de Argentina”. Y este otro: “AFJP ahora se dice AFJK”.
 
Pero la mejor broma la hizo, sin querer, el ministro de Planificación argentino, Julio de Vido, uno de los hombres fuertes del gabinete de los Kirchner. “En la Argentina —dijo después del discurso de su presidenta— las empresas tienen seguridad jurídica. Por eso no hay motivo alguno de preocupación”.
 
De Vido es el protagonista de un libro publicado en Buenos Aires por dos periodistas del diario “La Nación”, Diego Cabot y Francisco Olivera, a propósito de las “operaciones” que las empresas deben encarar en Argentina para poder hacer negocios. El título de la obra no puede ser más sugestivo: “Hablen con Julio”.
 
En un blog del diario español “El Mundo” se ha hablado a propósito de la nueva decisión del gobierno argentino como de un “saqueo al gallinero”. Uno de los participantes en ese foro cibernético confesó crudamente su incomprensión. “Tengo grandes amigos argentinos”, escribió. “Son sensatos, educados y racionales. Su país es riquísimo y cuando ellos se ponen a trabajar con reglas claras y estables, su economía prospera de una manera formidable. No puedo entender cómo, en los últimos 30 años, sólo han tenido un presidente (Raúl Alfonsín) que ha hecho honor a la racionalidad. No creo que sea una incapacidad genética, pero algo raro pasa en Argentina, que cada equis años tiene que sobrevivir a un gobernante con tendencias cleptómanas. Ahora es el korralito de la señora K”.
 
 
Claudio Paolillo (*)
 
(*) El autor es Director del semanario uruguayo “Búsqueda” y miembro de la Junta de Directores de la Sociedad Interamericana de Prensa

Tags: KIRSHNER, ARGENTINA, CHAVEZ, AFJP, JUBILACION, ROBO, EVO MORALES

Publicado por javerim @ 20:19  | EDITORIALES INTERESANTES
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