S?bado, 25 de octubre de 2008

5 AÑOS NO ES NADA    

                                                        Bernardo Ptasevich               18-10-2008

 


Mi familia y yo cumplimos 5 años en Israel. A mis 59 años ya no festejo mis cumpleaños, no es muy divertido cumplir un año más y estar un poco más viejo. Sin embargo todo el mes he recordado y disfrutado mis cinco años aquí. No es que todo haya sido fácil, no hubo rosas en el camino y si hubo alguna vino acompañada de puntiagudas espinas que no permitieron del todo disfrutar de su perfume y su textura. No es que a los cinco años ya esta todo resuelto y podemos descansar tranquilos. Cinco años es la edad de empezar la escuela, una vez que un niño ha aprendido las primeras lecciones en la casa, las reglas automáticas y las palabras básicas de un idioma. Es en ese momento cuando sus maestras deben introducir todos los conocimientos que faltan, deben enseñarle a razonar y completar ese vocabulario y agregar conocimientos. Así me siento yo. Como un niño que entra en el primer año escolar, como un niño que ya puede hablar el hebreo pero no esta ni cerca de dominarlo, como un niño que ya conoce el país donde vive, su gente, su idiosincrasia, sus problemas y sus virtudes, pero que le queda todo por aprender, leyendo, escuchando, compartiendo y razonando día por día. Es desde esa posición que puedo festejar este aniversario, algo que quiero compartir con mis amigos y con la gente que conozco, con mi familia y con mis hijos. Tener ganas de seguir aprendiendo cuando muchos creen que todo lo saben, tener ganas de hacer proyectos y llevarlos a cabo cuando es mejor quedarse en casa a disfrutar del ocio, tener fuerza para trabajar muchas horas al día, y tener el convencimiento de que hay un futuro posible, es suficiente para que me sienta feliz en Israel.

Muchos de mis proyectos soñados al llegar aquí no se cumplieron. Algunos están en camino y otros jamás se realizaran. Otras oportunidades no previstas aparecieron y aumentaron mis expectativas. Mi actividad comunitaria me llena de satisfacción y siempre que tengo la posibilidad pienso en como realizar cosas que no me traigan un beneficio económico sino placer y felicidad. Descubrí casi sin querer que puedo escribir sobre algunos temas, opinar, analizar desde mi punto de vista y crear conciencia sobre ciertas situaciones. Primero me anime en mis grupos de la red, luego fui convocado por medios de Israel y del Exterior para colaborar con mis trabajos. Tengo la suerte de haber podido compartir mas de 100 editoriales y artículos gracias a que los responsables de los medios los publicaron. Participe en entrevistas y reportajes sobre temas de los olim y de la situación en Israel, algo que jamás hubiese imaginado poder hacer. He llegado a la conclusión de que todo cambio si bien es traumático, si bien cierra etapas y puertas ya conocidas, abre una gran ventana de oportunidades nuevas, interesantes desafíos que permiten encontrar en nosotros cualidades, virtudes y defectos que no conocíamos.

He pensado alguna vez como hubiese sido emigrar a España o algún otro país de habla hispana, con la ventaja de entender todo y poder comunicarme en mi idioma materno. Hoy estoy seguro que a pesar de la dificultad del idioma, todo lo que he conseguido vivir aquí no lo habría logrado en esos sitios. El ser y sentirse parte, el no estar solo y aislado de la sociedad, haber logrado conocer gente y lograr con muchos de ellos una amistad, tener proyectos inmediatos y futuros, saber que mi familia no desea irse de aquí bajo ninguna condición, y creer que puedo aportar un granito de arena para que algunas cosas puedan cambiar y ser mejores, justifica y con creces haber emprendido esta nueva etapa. Una de las frases que más me gusta dice que “la vida te da sorpresas” y vaya que es cierto. Solo tenemos que tener el alma y el corazón dispuestos, la mente abierta a los cambios y las oportunidades, confiar en otras personas en lugar de pensar que todas son malas y desconfiar de sus intenciones, poner la fuerza necesaria para conseguir lo que nos proponemos y cuidar nuestra salud mental y física para poder estar en condiciones de realizar lo que queremos  y disfrutarlo. Como dije antes no todas son rosas. Siento que tengo muchas cosas pendientes por realizar y muchas por resolver ya sean estas personales, familiares, laborales o comunitarias. Sobre eso estoy actuando en forma permanente y lo seguiré haciendo mientras pueda. Con el cumplimiento de cada objetivo aparecen más cerca y más posibles los que aun no se han conseguido. Nuestro Israel que nos ha recibido en su seno con sus virtudes y sus defectos merece que hagamos un esfuerzo por mejorar y mejorarlo. Muchas veces vemos que los problemas no tienen solución o que las soluciones posibles no dependen de nosotros. Como deuda pendiente siento que no tenemos con quien hablar sobre la paz, el objetivo máximo de todos nosotros. Basta leer todos los diarios internacionales para darnos cuenta de que el mundo esta loco, loco, loco. Pero este mundo es lo que tenemos, como sus habitantes somos parte inseparable y es nuestro bien mas preciado. Si algunos personajes con poder están realmente locos, eso no durara por siempre. Al final los pueblos consiguen lo que desean y mas temprano que tarde nos iremos librando de esos lideres que proponen y propician la violencia, el odio y la muerte como método permanente. Sin ellos seguramente tendremos un mundo mejor y yo quiero estar allí para verlo, disfrutarlo y compartirlo con ustedes. El mundo cambiara si nosotros queremos cambiarlo.


Tags: alia, israel, latino, hebreo, paz, oportunidad, futuro

Publicado por javerim @ 21:00  | EDITORIALES DE BERNY
Comentarios (0)  | Enviar
Comentarios