Jueves, 12 de febrero de 2009

jueves 22 de enero de 2009

Antisionismo sí es antisemitismo

Se ha dicho una y mil veces: la crítica a Israel no le convierte a uno en antisemita. Siempre y cuando uno no sea como los cientos de antiisraelíes que se concentraron a finales de diciembre en Fort Lauderdale (Florida) para protestar por la intervención israelí en la Franja de Gaza: como sus pancartas y consignas dejaban bien a las claras, no sólo se oponían a las políticas del Estado judío.

Y es que corearon proclamas como "Bombardeemos Israel con armas nucleares" y exhibieron pancartas en las que se acusaba a Israel de perpetrar una "limpieza étnica" y se podían leer cosas como ésta: "¿Tomó nota Israel del Holocausto? Feliz Janucá". En un momento dado, uno de ellos espetó a la decena de partidarios de Israel que se concentraron en la acera de enfrente: "¡Asesinos! ¡Volved a los hornos! ¡Necesitáis uno bien grande!".

El conflicto árabe-israelí levanta fuertes pasiones, y la frontera que separa la desaprobación legítima de Israel del antisemitismo puede que no siempre se distinga con nitidez. Ahora, cuando alguien urge a los judíos a "volver a los hornos", está claro que la raya ha quedado muy muy atrás.
La página web danesa Snaphanen reprodujo recientemente un pasquín repartido en la plaza donde tiene su sede el ayuntamiento de Copenhague. "Paz con Israel, ¡nunca! ¡Matemos al pueblo de Israel!", decía en una cara; y, en la otra, lo que sigue: "¡Hay que matar a los judíos en cualquier parte del mundo! Paz con los judíos, jamás. Simplemente, hay que matarlos estén donde estén". La ortografía del panfleto dejaba mucho que desear, pero su exaltación del antisemitismo genocida no podría ser más diáfana.

Lo mismo cabe decir de lo que se pudo escuchar en Ámsterdam en Año Nuevo, durante una manifestación antiisraelí: "¡Hamás! ¡Hamás! ¡Los judíos al gas!". En Bélgica, simpatizantes de la referida organización terrorista quemaron banderas israelíes y menorás y pintaron esvásticas en tiendas propiedad de judíos. La consigna aireada en las manifestaciones de Boston, Los Ángeles y Vancouver fue sólo un poco menos vil: "Palestina será libre desde el río [Jordán] hasta el mar", que es lo mismo que dice Mahmud Ahmadineyad con otras palabras: hay que borrar a Israel del mapa.

Digámoslo por centesimoprimera vez: los comentarios negativos sobre Israel no tienen por qué ser expresión de prejuicios raciales. Israel no es más inmune a las críticas que los demás países. Pero se necesita padecer de ceguera voluntaria para no ver que el antisionismo de hoy, el rechazo a la existencia de Israel, a la idea de que el pueblo judío tiene derecho a dotarse de un Estado, no es más que el collar nuevo del viejo antisemitismo.

El odio a los judíos siempre ha sido proteico, se ha adaptado a las circunstancias de cada momento. Ha habido épocas en que a los judíos se les ha puesto en la diana por motivos religiosos: se les ha acusado –hasta el punto de la satanización– de asesinar a Cristo y de ser enemigos de la fe verdadera. Otras veces se les ha visto como desleal quinta columna que había de ser reprimida o expulsada, o como una raza degenerada que debía ser exterminada. En nuestros días, el odio a los judíos se expresa de manera aplastante en términos nacionales: es el Estado judío lo que obsesiona a los racistas.

Como ha escrito la columnista británica Melanie Phillips, el antisemitismo primero fue a por la religión de los judíos, luego a por los individuos judíos y ahora a por el Estado de los judíos.La afirmación de que el antisionismo no tiene nada que ver con la intolerancia no se sostiene. ¿Se imagina a alguien proclamar con vehemencia que Irlanda no tiene derecho a existir, que el nacionalismo irlandés es una variedad del racismo y que quienes asesinan a irlandeses son en realidad víctimas dignas de la simpatía del mundo? ¿Quién entendería esas filípicas como algo distinto al odio a lo irlandés? ¿Quién diría que sus propaladores no albergan prejuicios antiirlandeses?

Por eso, quienes demonizan y deslegitiman a Israel, quienes proclaman que el mundo sería mejor si ese Estado no existiera, quienes ensalzan o simpatizan con sus enemigos mortales, quienes lo equiparan con la Alemania nazi y la Sudáfrica del apartheid o le atribuyen crímenes que no sólo no ha cometido sino que sufre, esa gente, sí, es antisemita, tanto si lo reconoce como si no.
¿Se puede criticar a Israel? Que sí, claro que sí. Pero quienes lo critican con estridencia por la guerra que libra contra Hamás se están alineando con los más virulentos fanáticos antijudíos.

Pueden decirse a sí mismos que eso no les convierte en antisemitas, pero se equivocan. "Cuando la gente critica a los sionistas –decía Martin Luther King en 1968–, en realidad están pensando en los judíos. Son antisemitas".


JEFF JACOBY, columnista del Boston Globe.
Fuente: Libertad Digital

Tags: antisemitismo, antijudaismo, antiisraeli, manifestaciones, concentracion

Publicado por javerim @ 14:19
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Comentarios
Publicado por pili9042
Mi?rcoles, 03 de junio de 2009 | 16:55
Hola!
Me gustar?a conocer que opinas sobre el rechazo que se dice que hay de los jud?os ortodoxos por el sionismo.
A m? me parece que el sionismo es una tendencia pol?tica como decir dem?crata o republicano, que no todos los jud?os comparten.
Un saludo.
Publicado por javerim
Jueves, 04 de junio de 2009 | 1:35
hola pilli
No se en que pais vives ni cual es la informacion que recibes pero con gusto te voy a contestar. En primer lugar soy judio y amo ser judio aunque no soy religioso en el sentido ortodoxo de vivir para la religion. Por lo tanto ten en cuenta que mi respuesta es desde mi optica como parte y no como alguien imparcial si es que alguien puede serlo. Eso de que ser sionista es un tema de politica es algo que los medios de difusion le hacen creer a la poblacion mundial con sus noticias muchas veces tendenciosas segun sus propias ideas. Los unicos judios que estan realmente en contra del sionismo son unos fanaticos ortodoxos de Naturei Carta, una organizacion cuyas ideas son que Israel no tiene que existir hasta que llegue el mesias segun sus creencias. Sin embargo muchos de ellos viven en Israel y si bien no son queridos aprovechan todas las ventajas de vivir aca donde pueden decir lo que se les plazca. SIGO EN OTRO COMENTARIO PORQUE HAY LIMITES DE TAMA?O.
Publicado por javerim
Jueves, 04 de junio de 2009 | 1:41
EL 90 % de los judios que viven en Israel o en otros paises estamos de acuerdo con el sionismo, no con ese que dicen los diarios sino con el real que vivimos. Ser sionista es cumplir el sue?o de tener un lugar donde vivir sin ser perseguidos ni atacados sin poder defenderse. Eso es Israel para nosotros. Un sitio donde desarrollar los sue?os, donde trabajar, estudiar, educar a los hijos y construir un futuro. Por ello nosotros vemos el sionismo como un movimiento de creacion y por ello nos sentimos bien con eso. Ser sionista no es ser repubicano o democrata. Los judios religiosos y no religiosos son sionistas en su mayoria. Lamentablemente no hemos logrado por culpas propias y ajenas convivir con nuestros vecinos palestinos, libaneses y sirios. Sin embargo hace muchos a?os que hay paz y relaciones con Egipto y Jordania con lo cual todos se favorecieron. Abogo por que un dia haya una paz total y la definicion de sionismo deje de tener tanta repercusion en los medios.
berny
Publicado por pili9042
Martes, 09 de junio de 2009 | 18:23
Soy de Colombia pero no me f?o mucho de los noticieros en realidad, es muy poco lo que se explica, ?sto lo saqu? de youtube http://www.youtube.com/watch?v=hlnuJG83JGo&feature=related.