¡Hola!
Es lamentable pero todavía hay gente que cree a pies juntillas todo lo que usted parodia. Soy profesor en un Instituto de Secundaria de cuyo nombre no quiero acordarme, y alguno de mis sesudos compañeros en la docencia, se toman muy en serio todas estas paparruchas, que dejan de serlo para tornarse en algo realmente preocupante y peligroso, como siempre lo han sido, sobre todo, en tiempos de crisis como éste.
¡Shalom y ánimo, amigo conspirador!