Domingo, 20 de septiembre de 2009
Un entrecotte, una pizza y mucho spanish

14.09.09 Publicado Por: Semana.co.il

Imaginen ustedes al mozo de un restaurante ofreciendo un rico “steak de entrecotte” a un enorme y rudo soldado que le contesta fuera de contexto “te amo mucho” porque es lo único que recuerda de nuestro vasto idioma.

Por Bernardo Ptasevich


Hace cinco o seis años, según el caso, llegaban a Israel los últimos grandes contingentes de olim latinoamericanos. Se empezaron entonces a escuchar en las calles en los comercios y por supuesto en las actividades de cada ciudad donde participaba la comunidad latina, conversaciones en español sobre los diferentes temas de interés de los recién llegados que nada sabían en su mayoría del tan afamado y difícil hebreo.

Ha pasado el tiempo y casi todos los que llegaron en esa época estudian, trabajan o tienen alguna actividad en la que se maneja solamente el hebreo y sólo cuando no se encuentra el término adecuado para expresarse se mezcla alguna palabra latina unida de algún gesto aclaratorio para los interlocutores. Es parte de la integración tan necesaria como compleja que permitirá en el futuro tener mejores oportunidades o un camino mas despejado para sus planes de progreso.

En el norte del país, precisamente en la capital del Golán,  hay una esquinita dentro del kenion (centro comercial) que puede ser el rincón de Israel donde se habla más español que hebreo con la peculiaridad de que no son todos latinos los que intentan balbucear alguna frase. Lo interesante es que los turistas, soldados y clientes del sitio disfrutan y se divierten con ello.
Cuando se acercan a los mostradores de la pizzería o del restaurante latino todos tratan de ensayar alguna palabra o frase como para congraciarse con la persona que los atiende.

Supongo que pretenderán con ello conseguir mejores y más ricas porciones pero sea cual fuere el motivo se producen unos diálogos muy divertidos, tanto cuando el israelí, el francés, el alemán o el estadounidense quieren hablar en español como cuando nosotros queremos hablar en perfecto hebreo.

El norte de Israel es visita obligada en los tours tanto de israelíes de todo el país como de extranjeros de todo el mundo y de árabes israelíes. En algún momento se atienden en el mostrador y a la vez a cinco clientes en diferentes idiomas. Se produce entonces un efecto muy especial en el que uno ya no sabe a quién debe hablarle en inglés, a quien en francés o en hebreo y es lo más normal equivocarse de persona y de idioma.

Volviendo a los israelíes y buscando las fuentes de su español vemos que la mayoría de los jóvenes lo aprendieron en forma automática, viendo las telenovelas argentinas. Otros han viajado al terminar su servicio en el Ejército y han recorrido varios países latinos aprendiendo el idioma en poco tiempo y con una asombrosa rapidez. De pronto nos queda por mencionar el ladino usado por tanta gente más grande y que les permite entender y hablar a pesar de las diferencias con el español auténtico.

Imaginen ustedes al vendedor del negocio ofreciéndoles un rico “steak de entrecotte” a un enorme y rudo soldado que le contesta fuera de contexto “te amo mucho” porque es lo único que recuerda de nuestro vasto idioma, o a una chica joven que recibe su pollo con ensalada y en lugar de “gracias” o “cuánto te debo” te dice “qué lindos ojos tienes” aprendido de un actor de telenovela.
Así se repiten cientos de casos en los que las respuestas no tienen nada que ver con lo que está sucediendo, produciéndose una surrealista y muy graciosa escena.

Esa pequeña esquina o rincón donde confluyen los dos negocios propiedad de latinos parece por momentos Corrientes y 9 de Julio o 18 de Julio y Yaguarón cuando es visitada por rioplatenses que se ven allí por un momento como en su propio país. Es que allí trabajan empleados argentinos, chilenos, uruguayos, y brasileros con lo cual América latina está bien representada.

Los latinos de la zona, también de otros puntos de Israel, buscan en ese lugar recordar viejos momentos o poder conversar un poco de lo que han dejado atrás. Los turistas, por su parte, nos piden sacar fotos de las comidas y de quienes los atienden.
Casi sin consultar pasan detrás del mostrador, te abrazan, agarran una cuchilla con la que amenazan a un gran pedazo de carne rioplatense que descansa sobre la tabla de madera mientras sus amigos desde el otro lado se encargan de inmortalizar el momento en una instantánea que documente que también en Israel encontraron carne argentina o pizza porteña.

Muchas veces el sitio es utilizado por los turistas como centro de información para sus visitas en la zona cuando solamente hablan español y reciben un trato cordial muy a lo latinoamericano.

Quise compartir con ustedes esta simpática historia y también agradecer a los habitantes israelíes del Golán que nos acompañan, nos cuidan y nos animan en todo momento a continuar con nuestros proyectos. Queremos mantener en el tiempo un rincón donde se pueda hablar o compartir en español integrados totalmente a este Israel que nos recibió con los brazos abiertos y al que llegamos para quedarnos para siempre.


Tags: carne, pizza, israel, golan, turistas, soldados, idioma

Publicado por javerim @ 19:09  | EDITORIALES DE BERNY
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