S?bado, 03 de octubre de 2009

CON CUAL DE ESTOS PERSONAJES CREEN QUE SE PUEDE NEGOCIAR UNA PAZ JUSTA Y DURADERA?

Mahmud Ahmadineyad

“El Holocausto es una demanda falsa, un cuento utilizado como pretexto para cometer crímenes contra la humanidad”. “Si ustedes (por los europeos) confiesan haber cometido ese crimen, deberían proporcionarles (a los judíos) tierras en Europa, los Estados Unidos o Canadá. ¿Por qué deberían los palestinos sufrir por un incidente en el que no estuvieron implicados?”

Nasrala:

Cualquier reconocimiento o paz con Israel por cualquier Estado árabe está prohibido.

ISMAEL HANIYEH

Cualquier acuerdo alcanzado no será respetado por nuestra gente"

ISRAEL NECESITA VIVIR EN PAZ      publicado en Aurora        

      autor   Bernardo Ptasevich

 

No es lo mismo querer hacer la paz que necesitar vivir en paz. Los israelíes necesitamos vivir en paz, necesitamos certezas a corto mediano y largo plazo. Poder realizar proyectos que no estén vinculados con la guerra o la violencia ni con la defensa a ultranza de sus derechos y para que estos no sean un día confiscados por poderes ajenos.

Es la utopia más grande de todo judío que se precie, en Israel y en cualquier punto del planeta, poder desarrollar la vida en paz. Es el sueño que año tras año golpea en nuestra mente y en nuestro corazón, más allá de la razón, mas allá de las posibilidades concretas de lograrlo. Sin embargo la realidad pega una bofetada a nuestra deseada fantasía y nos muestra que hace muchísimos años procuramos adelantar sobre el tema sin haber logrado más que frustraciones. Nuestro interés a negociar es aprovechado por nuestros enemigos, generan injerencias de otros países que tienen intereses políticos y comerciales con ellos, y ningún adelanto, absolutamente ninguno. De tanto en tanto una guerra, de tanto en tanto un periodo de agresión con cohetes a civiles israelíes y solo de vez en cuando contestamos con un ataque defensivo que nos hace acreedores a las críticas de todo el mundo incivilizado. Perdón, quise decir civilizado, solo que las actitudes que tienen me hicieron confundir. Es que ninguno de esos países criticones se aguantaría ni un 20 % de la tolerancia que tuvo Israel antes de defenderse. Luego de los sucesos de los últimos días en que tuvimos muchas novedades, incluido soportar un nuevo discurso antisemita en el seno de la U.N. y uno muy realista del Primer Ministro israelí Benjamin Netaniahu,  sobre la paz que necesitamos. Ya no quiero hacer la paz, solo quiero vivir en paz. No quiero hacer la paz porque no hay forma de hacerla con personajes como Amadinhejad, Nasralah, Haniye, y tantos otros. También porque aunque uno quiere siempre dejar a los pueblos libres de responsabilidad o pensar que ellos no tienen nada que ver con lo que sucede, veo con tristeza que en su gran mayoría nada ha cambiado en esas personas. Esos pueblos son los que pusieron a estos personajes donde están, algunas veces con votos y otras apoyando sus acciones violentas. No vamos a pensar ahora que los iraníes nos aman, que los libaneses nos adoran, que los palestinos son nuestros amigos sean del Hamas o de la Autoridad Nacional Palestina. Estos líderes, pero también gran parte de sus pueblos nos odian, literalmente nos odian. No es un tema de intereses, de tierras, de dioses ni de creencias. Si el odio fuera una  tradición seria un problema de tradiciones porque existe desde muchísimo tiempo y no siempre por causas concretas. Hoy en el año 2009 o en el año judío 5770 podemos decir que después de miles de años, de cientos de años, de decenas de años, de años, de meses y de días, nada ha cambiado. Ninguna gestión propia o ajena, ningún acuerdo, ninguna concesión, ninguna resignación ha podido cambiar el odio ancestral que es el problema principal y el obstáculo insalvable para lograr la paz.

Las recientes declaraciones de odio de estos personajes no escucho más que gritos de guerra,  insultos y provocaciones. Vemos una vez mas que no hay con quien hacer ningún tipo de acuerdo, que ni siquiera vale la pena gestionar o conceder porque todo lo que se haga será usado en nuestra contra, que estamos gastando pólvora en chimangos, tiempo, ingenio, voluntad, trabajo y dinero en algo que solo nos traerá más de lo mismo.

 

Para quienes hemos creído en la paz casi como una forma de vida llegar a estas conclusiones es un golpe bajo, una trompada en los riñones, casi un NOCK OUT.

Cómo  seguir adelante con el convencimiento de que todo lo que se quiso hacer hasta ahora estaba equivocado?  Cómo asumir de que no ha valido la pena, que tantos sueños quedaran relegados, que la utopia no va a convertirse en realidad siquiera en una pequeña parte?  Sin embargo, queda la esperanza de poder vivir en paz.

 

Si es imposible hacer la paz, deseo vivir en paz. Ya se que no es lo mismo, pero hay que conformarse con lo posible. Debemos usar todo el potencial que hoy utilizado para negociar con interlocutores equivocados en mantener esa paz interna que hemos logrado en base a la defensa de nuestras fronteras, de nuestros valores, nuestras costumbres, nuestra fe y nuestra gente. Si la guerra hoy anda cerca y a nuestro alrededor que siga por esos lados. Tratemos en lo posible de no participar salvo cuando este en juego nuestra existencia y nuestra seguridad. Nuestros vecinos seguirán peleando. Cuando no sea contra nosotros será entre ellos. No se si nacieron para pelear y morir porque nadie nace terrorista o profesor pero si  sabemos que toda la vida fueron educados para ello. La vida vale poco a nuestro alrededor. Nosotros no queremos perder ni a uno solo de nuestros soldados ni a uno solo de nuestros habitantes y cuando eso pasa lo sufrimos como un gran desastre.

 

No debemos negociar mas con quienes no quieren ni van a querer hacerlo, con quienes usan esos medios solo para sacar ventajas mientras siguen con sus ambiciones de exterminar al  pueblo judío y a Israel. Si paramos de negociar, si no nos mostramos interesados moveremos todo el tablero de la situación de Medio Oriente. En lugar de pedir constantemente para negociar esperemos a que cambien los interlocutores, que se depuren los líderes por procesos en los que no podemos ni debemos intervenir. Eso puede llevar mucho tiempo, muchos años, pero sin ese cambio no hay posibilidad alguna de acordar nada y cumplirlo. Aunque esos nuevos líderes no van a cambiar su postura básica hacia nosotros deberán por lo menos tener la real  intención de buscar paz y progreso para su gente compatible con la paz que nosotros anhelamos.

 

Mientras tanto nada. Nada de la comunidad internacional, nada del Consejo de Seguridad de la ONU (EE.UU., Rusia, Francia, China y Reino Unido), nada de los países árabes, y ni siquiera aceptar la presión del gobierno de los Estados Unidos. Los intereses propios de nuestro aliado y su presidente Barack Obama nos quieren hacer efectuar promesas y acuerdos que nos van a perjudicar mucho en el futuro cercano. No son nuestros mismos intereses, no nos aseguraran la paz y sobre todo no van a desterrar el odio que nuestros enemigos tuvieron y tienen actualmente. Nos vamos a cuidar mejor si concentramos nuestros esfuerzos a defendernos en lugar de negociar con personajes imposibles. El potencial humano, las ideas, millones de dólares en viajes, viáticos, recepciones,  honorarios o sueldos, deberán por ahora volcarse a la defensa de la paz, esa que disfrutamos a pesar de los titulares de los diarios internacionales, dentro de Israel. La realidad es más fuerte que los sueños. Por lo menos por ahora y mientras estos lideres fundamentalistas dirijan los destinos de los países o pueblos que hoy son nuestros enemigos. El futuro es lo único que se puede cambiar.

 

 

 

 


Tags: israel, paz, haniye, ahmadineyad, nasralah, Netaniahu, palestinos

Publicado por javerim @ 17:39  | EDITORIALES DE BERNY
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